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Perales y manzanas

PARA SABER DE AMOR ALGUIEN HA DICHO HAY QUE PROBAR MIL FRUTAS DIFERENTES, QUE CADA CUERPO ES COMO UN LIBRO EN EL QUE DESCUBRIR CADA MISTERIO. QUE DEGUSTARLO TODO ES NECESARIO PARA SABERLO TODO DEL AMOR. SE EQUIVOCAN. EL AMOR NO ES PROBAR CADA MANZANA. ÉL NO PRECISA AVENTURA MÁS LOCA QUE SU LOCA AVENTURA, NI CONCIBE UN SABOR MÁS EXQUISITO. Jose Luis Perales
Hay canciones que describen un sentimiento mucho mejor que el ensayo más amplio que se pueda escribir sobre el tema. Y Jose Luis Perales para mí es un poeta cuyas letras siempre me dan para pensar.
He visto en otros blogs que se afirma que, para ser experto en relaciones afectivas, hay que haber tenido cuantas más parejas mejor. Pero yo pienso que volver a empezar una y otra vez no tiene por qué ser mejor que continuar con la misma persona, pasando por diferentes circunstancias y conociéndose cada día mejor.
Por algo se dice que "la práctica hace al maestro". La perfección a veces no es más que el resultado de la experiencia, y para eso no hace falta cambiar el sujeto del experimento. Por otra parte, el grado de pasión de una pareja depende de muchos factores físicos y psicológicos y no tanto de los años. Yo no dudo que exista gente que, al mes de empezar una relación, ya haya perdido el interés. Pero, asimismo, nadie debería dudar de que algunos seamos capaces de mantener el amor y la atracción física, incluso por más de veinte años.
Como ya os dicho alguna vez, creo que existe la persona ideal para cada uno. Eso no quiere decir que tengamos que esperar sentados a que aparezca. Es inevitable tener otras relaciones pero no deberíamos entregarnos en cuerpo y alma a todo el que se acerca a nosotros, sin saber todavía si merece la pena. El amor necesita tiempo para prender, crecer y madurar, y cambiando a menudo de pareja a veces no se le da la oportunidad de hacerlo.
Trabajo pendiente

Adicted me ha dado este bonito premio. Debes elegir a 15 Blogs – como máximo y mínimo los que desees - que consideres sean merecedores de este premio por el significado de su nombre, el cual es significativo conceptualmente por sí mismo. Es difícil elegir y más ahora que muchos estáis premiados. Así que creo que lo dejaré para otra ocasión.
Este es un meme que me encargó La chica de ayer.
- ¿Qué te gusta contemplar?
La naturaleza, el mar, las nubes y cualquier animalillo.
- ¿Qué no puedes dejar de tocar?
A mis hijos. Dicen que soy una sobona.
- ¿Qué olor te vuelve loca?
Aunque suene un poco mal, el olor natural de las personas.
El cine de antes
El sábado fui a ver la última película de Indiana Jones. No me hacía muchas ilusiones sobre lo que iba a encontrar, pero me llevé una agradable sorpresa. Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal se parece mucho a las anteriores y eso ya es algo positivo. Es una película de acción, pero es muy entretenida, tiene toques de humor y de ternura. Es una película de las de antes.
Las primeras entregas de James Bond también eran así. Ahora, en mi opinión, se han convertido en una sucesión de persecuciones y tiros. Han perdido el encanto de la personalidad del protagonista, tal vez porque ese tipo de hombre ya no se lleva. Las primeras películas de la saga de La guerra de las galaxias también tenían ese ambiente desenfadado de quien no se toma demasiado en serio a sí mismo y te hacían sonreir. Las últimas están bien, pero no es lo mismo.
Indiana Jones bromea con su edad durante la historia. Las escenas de persecución en la selva te sorprenden a cada momento. Es un poco desagradable a ratos, pero es una película amable, de esas en que sales del cine con una sonrisa. Tampoco es propia para niños de cinco años como los que había en el cine. Pero no quiero contárosla, para los que no la hayan visto.
En los últimos años la verdad es que no he ido mucho al cine más que a ver películas de animación. Pero creo que no me he perdido demasiado. Las comedias están ya muy vistas. Todos los argumentos posibles ya han sido explotados. Las películas de miedo son más bien de asco. Hay excepciones de vez en cuando, que a veces pasan desapercibidas por falta de promoción. El cine de Woody Allen siempre me aporta algo. Pero lo que más me ha gustado últimamente es el Señor de los Anillos. Habiendo leído los libros, no creía que fueran capaces de reflejar una décima parte de la historia, pero el ambiente está muy bien logrado.
De lo que realmente no me canso nunca es de los grandes clásicos: Cary Grant, Gary Cooper y las películas que han quedado para siempre en el recuerdo. Por ellos no pasa el tiempo. A falta de grandes medios, les sobraba argumento e interpretación. Ahí es donde se comprueba que el cine también es un arte.
Un aplauso para Alaska

La gente del famoseo, especialmente aquellos que manejan dinero, acaban siempre haciendo amistad con toreros. A continuación, sea cual sea su opinión, nunca más vuelven a posicionarse en contra de la tauromaquia, supongo que por miedo de que ya no les inviten o no cuenten con ellos para los negocios.
Así fue en tiempos de la dictadura, y siguió siendo con la democracia. Yo, inocente, pensaba que la fiesta de los toros tenía los días contados y sin embargo, cada día parece más fuerte. Ha habido unos cuantos cambios de gobierno y nadie se ha atrevido a plantear el tema. Bueno, si no recuerdo mal, Eskerra Republicana creo que sí declaró algo. Tiene gracia que sólo ese partido represente ahora una de las cosas que más me importan de este país.
Pero ahora por fin una famosa, Alaska, ha decidido firmar una campaña. La imagen, a su estilo, es bastante desagradable pero hace su papel. Desde aqui le envío mi más profundo agradecimiento. Por otra parte, yo soy una incondicional de su música desde el principio hasta hoy. Otra cosa es que me guste su estilo morboso o su afición a las drogas. Sin embargo, creo que realmente tiene mucho talento y sobretodo es ella misma, cosa que cada vez es más difícil de encontrar.
Chicos de treinta
A través de vuestros blogs me he dado cuenta de una situación que no conocía, la de los hombres jóvenes que rondan los treinta años. No digo que sea el caso de todos, pero sí de bastantes. Realmente me parece mucha casualidad que haya tantas crisis de pareja debido a que los chicos no quieren ninguna clase de compromisos.
Creo que la causa es que la situación social ha cambiado demasiado rápido. Hace veinte años, a los niños varones se les educaba todavía en la idea de que las tareas de la casa eran cosa de mujeres. Crecieron pensando que tendrían una vida como la de su padre, basada en el trabajo profesional. Pensaban que su obligación se limitaría a conseguir dinero y luego podrían desentenderse de lo demás. Así ha sido durante décadas.
Pero les pilló el cambio de siglo y de mentalidad. Ahora un chico joven que vive con su familia, sabe que tiene la comida lista, la casa limpia y la ropa planchada. También sabe que si se independiza tendrá que arreglarselas solo. Pero sabe especialmente que si decide irse a vivir con una chica se le acaban todas sus prerrogativas. Sin embargo, estando cada uno en su casa disfruta de las ventajas sin los inconvenientes.
Hoy en día, lo normal es que los dos trabajen. Eso significa que incluso puede ser que ella salga más tarde del trabajo, a veces tiene que viajar y puede ganar más dinero que él. Así que las obligaciones familiares ahora son de los dos por igual. Un joven, que no ha sido preparado para ello, se encuentra con que tiene que cocinar y limpiar, hacer la compra y, si tienen niños, ocuparse de ellos tan bien como lo haría una mujer, porque es lo que la sociedad le está exigiendo.
Así que queda la salida más fácil: no comprometerse. Estamos, en el mundo desarrollado, rodeados de eternos adolescentes, chicos y chicas, con complejo de Peter Pan, que no quieren independizarse. En el caso de ellos, con más razón, porque si algo sale mal tienen las de perder ante la sociedad y ante la ley. Yo misma, antes pensaba que quería ver a mi chico algún día casado y con hijos, pero tal como están las cosas, empiezo a pensar, como él mismo, que es mejor que no se complique la vida.
El meme de Patri
Un color: verde
Un número: El tres
Un libro: Es difícil escoger sólo uno
Una canción: En este momento"cuando amanece" de Estopa
Una comida: Pollo asado
Un postre: Cualquier dulce me vale
Un lugar: Asturias
Una película: Memorias de Africa
4x7: 28
Un momento del día: Después de cenar, cuando estamos juntos en el salón
¿Blogs, foros o chats? Blogs, solamente.
¿Te has sentido acosado virtualmente alguna vez? Sí.
Un referente en tu vida: Mis padres.
Un referente histórico: El descubrimiento de América
De ficción: Las novelas de ciencia ficción
3x8: 24
Un café: Reconozco que tengo vicio, pero sólo si es bueno.
Proyectos inmediatos: Acabar el curso lo mejor posible y pasar un verano tranquilo.
¿Eres feliz? Sí.
¿Te atreves a decir tu edad? 42 años.
Sexo en Nueva York
Después de conseguir el título de racista, por aceptar las cosas como son, y el de feminista, por decir que comprendo que los jóvenes no quieran comprometerse con nadie, hoy vengo a por el título de machista, que me falta para la colección.
Bueno, ya sé que los habituales no me tratáis tan mal. El problema son los nuevos.
Parece ser que la película está haciendo más taquilla en EE.UU que Indiana Jones. Sinceramente, me preocupa. Por una parte, cuentan con la ventaja de que es una especie de desenlace de la serie y eso atrae al público de televisión. Por otra parte, ha tenido mucha promoción y comprendo que algunas mujeres se sientan reflejadas. No dudo que sea una película muy entretenida, pero, para mí, es un síntoma de decadencia social.
El modelo a seguir son cuatro mujeres independientes que han tenido bastante éxito profesional. El dinero que disfrutan lo utilizan para comprar ropa y complementos y comer en restaurantes caros. Que yo sepa, ninguna de ellas tiene inquietudes sociales de ningún tipo. El resto del mundo, por supuesto no se nombra. Los padres, hermanos, hijos, también tienen un papel secundario. Los cuidados de belleza en cambio son fundamentales. A nivel personal, cada una de las mujeres, cercanas a los cuarenta, tiene una lista interminable de relaciones fracasadas a sus espaldas, de las cuales están bastante orgullosas, y siempre se encuentran disponibles para empezar una nueva.
¿Son felices las mujeres de Sexo en N.Y? Yo opino que no. Disfrutan de su amistad, de su trabajo y sus ratos de ocio, pero no se sienten satisfechas con sus vidas. Es natural, teniendo en cuenta que, aparte del trabajo, siguen llevando vida de adolescentes, sin responsabilidades ni remordimientos. La felicidad no está en mirarse el ombligo, ni en buscar todo el tiempo tu propio placer, tu belleza y tu satisfacción personal.
La felicidad para mí está en relacionarse con la gente e intentar ayudar a los demás, dar, no recibir todo el tiempo. Aunque suene contradictorio, no se puede disfrutar de la vida si no sabes lo que es el dolor, la renuncia, la ausencia, si no te preocupas por nada ni por nadie. La historia de estas cuatro mujeres me parece un bonito espejismo que oculta el vacío de sus vidas. La serie es entretenida, pero el problema es que la sociedad tome a estas mujeres como modelo a seguir.
Terror en el supermercado

Ayer fui a la compra y no quedaba pollo, pescado ni verdura fresca. Aún así conseguí llenar el carro con otras cosas. Ya me temía yo que la gente se iba a lanzar a comprar de forma compulsiva. Yo también había hecho acopio de leche, carne y alguna cosa más. Pero eso no es nada comparado con lo que ví ayer.
Llego a la caja de servicio a domicilio y había unas señoras con tres carros y tres cestas. Dentro cientos de latas de conserva. Hasta ahí todo normal. Pero, ¡llevaban cincuenta litros de zumo de melocotón y uva!. Así que estaba comentándolo con la cajera y dice el repartidor sudamericano: será que no les gusta el agua. Y nos dió la risa a los tres.
Pero eso no es nada, porque había gente que llevaba cien litros de agua mineral. Eso ya empezó a preocuparme, teniendo en cuenta que en Madrid el agua del grifo es buena. Así que le digo a la cajera: ¿no habrá estallado una guerra y yo no me he enterado?. Otros llevaban cientos de cervezas y refrescos. Se ve que no pueden vivir sin ellos.
También había un carro con diez cajas de cereales de desayuno. Alguien se quejaba de que no había pescado, y otra vez el repartidor que dice: pues que coman lentejas. Nada como la sabiduría popular. Había quien llevaba diez paquetes de legumbres. Teniendo en cuenta que medio paquete de garbanzos a mí me da para dos veces, supongo que pensaban pasar todo el mes de julio a base de cocido.
Luego están los que se han llevado la verdura. Si no se la comen, no les va a durar más de una semana y me temo que acaben tirándola a la basura. Estoy convencida de que se han llevado pescado y verdura gente que habitualmente no los prueba. Total, que la gente ha enloquecido. Nada mejor que tener una excusa para el consumismo salvaje. Luego no sé dónde pensarán guardar tanta comida. Me imagino que entras en su casa y todas las esquinas estarán llenas de zumos de melocotón y uva...
Sólo espero que no se alargue mucho el problema, a ver si vamos a tener que volver al estraperlo a comprarles las latas de conserva a los que se las han llevado, y todavía acaban haciendo negocio. Confío en que mañana todavía pueda reirme de esta situación.
Cuando todo no es suficiente
Hablar en teoría es fácil, pero luego viene la realidad a imponer su dominio. Todos quisiéramos tener una relación ideal con nuestros padres y nuestros hermanos. La vida te va separando sin darte cuenta y en algunos casos, ya no hay manera de cruzar el abismo que se ha abierto entre nosotros.
Con algunos amigos pasa igual. En un momento dado, en unas circunstancias parece que son parte fundamental de tu vida. Pero luego ya no vives en el mismo sitio, no coincidís nunca y el tiempo va pasando sin saber ya más de ellos.
El trabajo. Empiezas lleno de ilusiones pensando que te vas a comer el mundo, pero el mundo siempre te acaba comiendo a tí. El trabajo ideal no existe, los horarios son interminables, los compañeros son personas que no has elegido con las que tienes que compartir buena parte de tu tiempo y a veces no compensa.
Creas una familia, tienes hijos. Te prometes a tí mismo que no vas a cometer los mismos errores que de joven, que no vas a perder los nervios, que tendrás una sonrisa para cada momento. Pero no dejan de ser personas diferentes conviviendo en la misma casa, con sus propios intereses, sus gustos y sus fobias, y sus propias relaciones aparte de tí.
Y llega el momento en que tienes que aceptar que el mundo es imperfecto, que nunca serás la hija que esperaban tus padres, la mujer ideal, la madre perfecta, la mejor amiga, ni mucho menos una buena profesional. Y no te queda más que cruzar los dedos y esperar que los demás no se den cuenta y decidan también poner tierra por medio. Porque este pequeño mundo es todo lo que tienes y ya no te quedan fuerzas para volver a empezar.
Viajar en el tiempo

Gracias por vuestros comentarios. Ya sabéis que soy una persona muy emocional. Cuando me hundo, me voy hasta el fondo, pero ya estoy saliendo a flote otra vez. Un beso.
In sha Alá: Dios lo quiera. El fatalismo tiene mucho que ver con que los países islámico hayan permanecido en su mayor parte varados en el tiempo. Viajar por Marruecos todavía hoy supone regresar a los usos y costumbres de la Edad Media.
Tiene sus ventajas: tomarse la vida con más calma, disfrutar de cada momento. Y sus inconvenientes: trabajo infantil, matrimonio precoz, falta de cobertura social...
El planeta Tierra es un sitio contradictorio. Hay gente que vivimos en el siglo XXI, frente a otros anclados incluso en Prehistoria o la Edad Antigua. Nosotros, desde nuestro lugar privilegiado, quisiéramos que todo el mundo pudiera disfrutar de nuestras ventajas. Pero también tenemos inconvenientes: stress, accidentes de tráfico, obesidad, soledad... No podemos imponerles a otros nuestro modo de vida y nuestras costumbres.
Los seres humanos tenemos una gran capacidad de adaptación. Tanto es así, que, mientras nosotros somos felices comprando un coche nuevo, otros son igual de felices o más cada vez que consiguen llenar el plato de comida. Por eso, generalmente da la impresión de que los pobres están siempre sonriendo, mientras a nosotros nos cuesta mucho más. Sin embargo, ahora con la globalización de las comunicaciones, resulta que ellos nos ven y saben cómo vivimos, y comparan y sólo ven lo positivo. De ahí la inmigración y el sueño de poder viajar a la vez en el espacio y en el tiempo.
Pero no es tan fácil. Al venir aquí pierden sus valores y dejan a sus países aún más pobres por falta de jóvenes trabajadores. Lo ideal sería mejorar las condiciones de vida en sus países de origen, conservando sus propias raíces, pero eso me temo que no es algo que se pueda conseguir en una generación.
El difícil camino de la educación
Mi hijo ha aprobado la Eso. Esta vez ha estado cerca de tener algo en verano. Yo me he aprendido la nueva sintaxis, y me marido ha repasado integrales y química. Así que se puede decir que es un aprobado general. 
Me da envidia la gente que le da todo igual. Por ejemplo, los hombres que no leen más que el Marca y las mujeres que no pasan del Hola. Debe ser estupendo tener hijos, darles dinero y despreocuparse de con quién van y qué hacen. En algunos casos sale bien y no se meten en problemas. En donde yo vivo hay un porcentaje importante de esos chicos y chicas adolescentes que hacen vida de adultos. Sus padres se dedican a salir como cuando eran solteros, se van de viaje sin ellos, vuelven a casa a las ocho del trabajo, y todo lo más pagan a una persona para que los acompañe.
Algunos utilizan a los abuelos, los cuales a veces desean cuidar a sus nietos y otras veces no están en condiciones, pero lo hacen igual. Las parejas no renuncian a tener hijos, pero no les dedican su tiempo. Por la tarde, los apuntan a mil actividades para que no estén solos. No van a ningún sitio en familia, como no sea el parque de atracciones. Viven en la misma casa como si fuera un hotel: cada uno por su lado. Tienen televisión en su cuarto y a veces ordenador. Se pasan las horas en el messenger y se gastan mucho dinero en el móvil.
Si tienen suerte, estudian y aprueban la Eso. Algunos no aprenden mucho más que a beber y fumar y biología práctica. En otras zonas de Madrid pasa más o menos lo mismo, pero tienen excusa. Quiero decir que el hijo de un panadero, pongamos por caso, no tiene ayuda en los últimos cursos si le quedan dudas en algunas asignaturas. Aún así, muchos llegan a la universidad. Los padres de estos chicos en su mayoría son licenciados ambos y, si no les ayudan con los deberes, es simplemente porque no les apetece o no están en casa. Además un porcentaje alto son separados, y eso complica aún más las cosas.
El día de mañana, no sé cómo van a explicar estos abogados, ingenieros o médicos, por qué sus hijos trabajan de reponedores en el supermercado. Tal vez esperan que les acaben dando el título en el instituto por puro cansancio, o piensan colocarlos por enchufe en su oficina. Mientras, el número de fracasos escolares aumenta, y pasan su tiempo disfrutando de tecnologías y lujos que el día de mañana no podrán permitirse con su sueldo de personal no cualificado.
Los buenos malos

Parece ser que en el cerebro hay una zona donde se encuentran las inhibiciones, esto que hace que algunos nos sintamos incapaces de atacar a alguien. Pero no a todo el mundo le funciona igual ese mecanismo. Los hay que no sienten tantos escrúpulos e incluso les atrae la idea de vivir sensaciones al límite.
Algunos, según sus circunstancias, acaban siendo delincuentes. Se lanzan al camino fácil de vivir de pertenencias ajenas. Otros, sin embargo, optan por el buen camino: policías, bomberos o militares. Si no tuvieran la opción de dedicar sus vidas a defender a otros, es probable que todos acabaran metiéndose en problemas.
De vez en cuando, esas personas que teóricamente trabajan para defender la ley, se pasan al otro lado. Tienen un trabajo duro y mal pagado. Tienen sobretodo el poder en sus manos y muchas tentaciones alrededor. Pero el porcentaje total de guardianes del estado que sucumben al "lado oscuro" afortunadamente en este país es mínimo.
En un mundo ideal... no haría ninguna falta que nadie vistiera uniformes para proteger a los ciudadanos. Sin embargo, estamos lejos de vivir en ese mundo que no deja de ser una utopía irrealizable. Pretender que podemos prescindir de la policía o el ejército significa poner en peligro nuestro futuro. Los delincuentes cada vez están mejor preparados, y los peligros que vienen de otros países también.
El otro día entré en una tienda y había cuatro hombres con pistolas. No eran ladrones, sino vigilantes jurados comprándose la cena. Esos sí que me preocupan más. Ahora cualquiera puede hacer un curso y llevar un arma. Pero no tienen los principios que generalmente mueven a los cuerpos de seguridad del estado. Además, nadie está libre de volverse loco. Tanto gente peligrosa ya me parece un riesgo demasiado grande. Luego pasa lo de los guardaespaldas que se convierten en sicarios. Hay demasiados buenos malos. Pero si no los hubiera, ¿quién nos protegería de los malos malos?
El niño
Primero quería enviarle un saludo a Gema. He intentado comentar en su blog, pero no soy de blogger y no puedo. Bienvenida a mi blog, con todos los que leen habitualmente pero no comentan.
Siguiendo con el tema de la educación, no hay que olvidar que si no se empieza con los niños, no hay nada que hacer. Estábamos en misa y en la fila de delante había un niño de unos dos años con su madre y una hermana adoptada de tez oscura de unos diez años. Perdí la cuenta de la cantidad de golpes y patadas que la "criatura" le pudo asestar a su hermana en un rato. A todo esto, la madre lo reñía y, para agarrarlo, lo cogía en brazos, con lo cual el niño se quedaba encantado. Los demás, llegamos a la conclusión de que la hermana adoptada no tenía los mismos derechos que el hijo biológico. Con esa actitud, su madre no le hace ningún favor. Cuanto antes comprenda el niño que no va a salirse con la suya, más golpes se ahorrará en la vida, de los que no se ven.
Existen otros métodos: castigarlo en un rincón, quitarle los juguetes, y dejarle muy claro que estamos enfadados y no vamos a permitir ese comportamiento nunca más. Todo, menos hacer la vista gorda, a ver si se le pasa. Todo, menos demostrarle que cuenta con nuestro apoyo haga lo que haga. Porque los niños crecen y no es tan fácil sujetar a un adolescente. Porque otros niños en el colegio pagarán por nuestra debilidad. Y luego llegan los casos de padres que entregan la custodia de sus hijos al estado porque no pueden con ellos.
Hitler y Stalin también fueron niños. No nacieron ya adultos. Pasa lo mismo con la pareja, cuando uno cede todo su terreno al otro. Pasa igual en la sociedad, cuando los organismos públicos se pasan la pelota de los problemas. Porque todos los problemas empiezan siendo simples molestias, problemas de niños que crecen poco a poco; y, cuando alguien quiere por fin encararlos, sucede que se han enquistado, igual que las heridas que no cicatrizan bien en su momento.
El resto del mundo

Es natural acostumbrarse a la forma que tenemos por aquí de hacer las cosas. Los valores relativos se vuelven absolutos cuando no hay un punto de referencia exterior a nosotros. Esto se nota muy especialmente en los EE.UU, un país tan grande que ha llegado a olvidar la existencia del resto del mundo. Según podemos ver en las series juveniles, sus hijos dominan al detalle su corta historia, pero apenas saben colocar Europa en el mapa. Naturalmente, entre tantos millones de personas hay de todo, pero parece que el pensamiento dominante es demasiado tradicional, materialista, y cegado por un patriotismo a toda prueba. Sin embargo, se puede aprender de ellos la valoración que hacen siempre de los más capaces en su trabajo, por encima de cualquier otra consideración, y su espíritu de grupo.
Comparando con otros europeos, sin duda ellos son mucho más aburridos, pero también más responsables y cumplidores en general. Sin embargo, tendemos a pensar que lo nuestro es lo normal y que otros deberían imitar nuestro modo de vida. De los países de extremo oriente, admiramos su paciencia y su perserverancia. No nos gusta en cambio su mentalidad tan cerrada al exterior. De los islámicos, rechazamos la situación de la mujer, pero también se puede aprender su filosofía de saborear cada momento. Los de África negra son un mundo aparte difícil de entender para nuestra mentalidad. Su magia está en su capacidad de superación de la adversidad y de sacrificio, sin perder la sonrisa ni la música. La India, con su extrema pobreza, es sin embargo un lugar de peregrinaje para aquellos que quieren conocerse a sí mismos. Incluso los aborígenes australianos tienen unos ritos y costumbres que enriquecen el mundo en que vivimos.
No deberíamos olvidar que la nuestra no es más que una opción de vida condicionada por nuestras propias circunstancias. Conocer otras culturas e intentar comprenderlas es una manera de ser más humanos. He encontrado una entrevista con un sudanés refugiado político que explica lo que quería deciros con este artículo y el de viajar en el tiempo:
"Estoy muy orgulloso de ser africano y si pudiera volvería a mi país... En occidente no tenéis tiempo ni para pensar en sobrevivir, siempre se necesita más. Un coche, una casa, más dinero, comida, gente, tiempo, tiempo que se usa para deprimirse porque nunca se tiene lo que uno quiere. En África, con estar con la familia somos felices. En occidente, la gente ha nacido programada como una máquina...Pido a los españoles que no viajen a China. Si quieren gastarse el dinero, que lo hagan en un safari en Africa". (Esto se refiere a la implicación de China en Darfur). DAOUID HARI
Embriones híbridos
Llevo dos años intentando explicaros por qué me opongo al aborto, sin mucho éxito. Pero, como siempre se puede estar peor, ahora resulta que han aprobado la experimentación con embriones humanos. Gracias a Dios, esa clase de embriones de momento no serán viables, igual que los clones solamente sobreviven unos meses, pero aún así me parece terrible. Pueden crear seres humanos con genes animales, con lo cual teóricamente podrían tener trompa de elefante o alas. Eso está bien para películas como x men, pero no para personas reales. Ya es bastante duro llegar al mundo siendo diferente por cualquier motivo, para incluso querer provocar esos cambios.
Dicen, naturalmente, que esos embriones podrían ayudar a curar a otras personas. Eso me recuerda a ese médico nazi que también creía estar ayudando a la humanidad desde el campo de concentración nazi. Por cierto, que también practicaban la eutanasia. Para mí, el fin no justifica los medios. A veces me arrepiento de haber tenido hijos, porque no sé qué futuro les espera en este siglo XXI que aún comienza. Los cambios están siendo demasiado rápidos para mi gusto en algunos temas, mientras en otros seguimos igual o peor.
Por ejemplo, no hay manera de que ningún partido político mayoritario se oponga al tema de las corridas de toros. Pensaba que al menos en eso saldríamos ganando con la alternancia política, pero ya veo que los intereses son demasiado fuertes. También hay negocio detrás del tema de la investigación genética, los tratamientos contra el cáncer e, incluso, la ecología, que está ahora tan de moda. Mientras tanto, seguimos sin defender lo que realmente importa: el derecho a una vida digna para todos los habitantes de la tierra; no el sueño de unos pocos de vivir para siempre, cueste lo que cueste.
Sólo me queda confiar en que no consigan sus propósitos, y busquen otros medios para mejorar nuestra salud que no me hagan sentir como un monstruo si algún día necesito utilizarlos.
















