Mi amiga Susanne
Cuando tenía unos veinte años estaba estudiando segundo de alemán y participé en un intercambio de estudiantes en Madrid. Eran unos chicos alemanes que había venido solos a España a practicar el español. Muchos trabajaban como "au pair". Había una chica que me cayó bien desde el principio. Éramos muy parecidas en carácter y nos hicimos amigas. Sin embargo, Susanne era una aventurera nata, deportista, había vivido al menos en tres países. Vivía con su novio en Alemania y trabajaba por las mañanas, mientras continuaba con sus estudios. Llevaba esa vida desde los dieciocho años.
La mentalidad alemana por entonces no podía ser más diferente de la española. Ella vivía cerca de la Gran Vía en una habitación alquilada, que era más bien un armario, en una casa sin calefacción, con una cama donde apenas cabía, y nunca la oí quejarse. No sé cómo se las arreglaba para comer y lavar la ropa. Su novio venía de vez en cuando a verla en coche desde Hamburgo, con un Mercedes tan antiguo que parecía mentira que pudiera hacer ese viaje. Cuando se marchó, yo ya estaba con mi marido y le dije que iríamos a visitarles.
Nos fuimos veinte días en coche y de camping, parando en todo el camino. Cuando llegamos, me temo que estábamos demasiado cansados para disfrutar bien la estancia. Al cabo de unos años dejé de recibir sus cartas y ya no supimos más de ellos. Me quedé preocupada pensando si habían tenido algún accidente en alguna de sus aventuras. El otro día se me ocurrió buscarla en Internet. Por suerte, conocía su apellido y la he encontrado en una web de empleo. Retiro mis críticas a este medio de comunicación. Es una maravilla.
Mi amiga Susanne me enseñó otra manera de ver el mundo, aunque la verdad es que en mi familia siempre habíamos sido bastante independientes. Me hizo compañía en una época en que me hacía mucha falta, a pesar de que se aburría un poco conmigo. Me demostró que el dinero y las comodidades no eran imprescindibles, que se podía ser adulto a los dieciocho, que las fronteras sólo existían sobre el papel.
10 comentarios
addicted -
Besitos
Pikifiore -
carmncitta -
gema -
El tiooo que morro tiene jjajajaj.
Deberíamos darle de collejas jajjjaja
Un besazoooo
Marea@ -
Un beso. Marea@
Gio -
Yo conocí el programa de Erasmus apenas hace unos meses, gracias a una película y posteriormente he conocido a algunas personas que lo han vivido. Creo - y esto que voy a decir es una idea absolutamente personal y subjetiva - que en aquellos intercambios siempre hay un sutil desbalance: los más aventureros son los que se van al otro país y al llegar, lo ven precisamente con esos otros ojos que no son los locales. Es común que hagan más amistad con otros jóvenes de intercambio, pues comparten la aventura, no así quienes viven en dicha ciudad y que siempre los ven como "visitantes temporales".
Es hermoso recuperar de pronto aquella sensación de aventura y de poder gozar sin atenernos tanto a los recursos materiales. Es más hermoso aún darnos cuenta que siempre podemos volver a disfrutar la vida sin tanta complejidad.
Abrazo!
Gio.
acoolgirl -
Un besoteee
susana -
codromix -
pd- tu blog por alguna razon extraña funciona bien por las mañanas , regular por las tardes y fatal por la noche, es como un blog-funcionario! jajaja, me he puesto al dia en los ultimos tres articulos
besitos
La chica de ayer -