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sigo a contracorriente

La iglesia

La iglesia

La mejor manera de acabar con los mitos que nos separan es conocernos mejor. A través de los comentarios, he visto que tenéis una visión de la iglesia católica que no se ajusta a la realidad actual. Estos son algunos puntos importantes:

1. Al entrar a la iglesia, no te preguntan tu nombre o qué haces allí. No tienes que hablar con nadie.

2. No es obligatorio participar en la misa, ni contestar a las plegarias, ni comulgar, ni menos aún confesarse.

3. No tenemos ni idea de si la persona del banco de al lado es casado, separado o divorciado o tiene relaciones varias.

4. No nos dedicamos a acusar a los que utilizan anticonceptivos y de hecho muchos los usamos.

5. No pasan lista. Cada cual es libre de ir a diario o no ir en absoluto.

Lo que sí que pasa en la iglesia:

1. Leemos pasajes de la biblia. Uno del antiguo Testamento y otro del nuevo.

2. El sacerdote interpreta los textos en función de nuestro siglo, porque no hay que olvidar que fueron escritos hace miles de años y además algunos son parábolas.

3. Consagramos el pan y el vino. Si crees o no que aquello funciona, es algo personal de cada uno.

4.  Algunos se limitan a escuchar y contestar. Otros aprovechamos para rezar por nuestras preocupaciones.

5.  Lo más importante: vamos a la iglesia porque sabemos que somos pecadores, para intentar mejorar como seres humanos, no para criticar a los que tienen otra manera de ver las cosas.

La iglesia es un lugar donde se reune un grupo de gente, bajo la guía espiritual de un sacerdote, pero cada uno de nosotros tiene que encontrar su propia fe, la manera en que Dios le ayuda en su vida diaria y su propia interpretación de los textos sagrados. Eso sale de la propia persona y es algo que no se puede forzar ni reprimir. La iglesia solamente ofrece un lugar de meditación y unas normas de conducta que vienen a ser el ideal de santidad, pero naturalmente ya se sabe que santos hay pocos. Así que la mayoría nos limitamos a intentar seguir el ejemplo de Jesucristo.

La curia sacerdotal, Roma, el Papa... vienen a ser los funcionarios que se ocupan de la inmensa burocracia que permite que la iglesia católica siga presente en todo el mundo. Pero la Fe (con mayúsculas) es algo privado. Así que os aconsejaría que este verano, cuando estéis de viaje, probéis a entrar un rato a la iglesia y tal vez os sorprenda.

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