Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008.
Nueva presentación

¿Qué puedo decir? Mil gracias a todos por vuestros mensajes de felicitación. Me siento honrada de conocer a gente como vosotros. Hoy tengo que publicar algo que ya sabéis. Es para los lectores del boosterblog.
Tengo 42 años, soy ama de casa y tengo tres hijos. Estudié bachillerato pero no quise ir a la universidad. Me hice secretaria y trabajé durante dos años. Hablo cuatro idiomas: español, inglés, francés y alemán, y un poco de árabe. Ese es mi principal hobby.
Me casé a los 22 años. Dejé de trabajar y nacieron mis hijos: Miguel, de dieciseis años, que es un chico muy tranquilo, incluso demasiado para los estudios, y le encanta jugar al ajedrez; Silvia, de catorce años, es buena estudiante pero tiene las hormonas revolucionadas; y Laura, de once años, que es un encanto, buena estudiante, pero un poco demasiado sensible.
Me gusta leer, pasear, escuchar música de muchos estilos diferentes, y sobretodo viajar. Me considero católica, de derechas y, al mismo tiempo, ecologista y solidaria. Me preocupa especialmente la situación de los niños y los jóvenes, sus problemas con los estudios y de comportamiento social, y me gusta compararlos con los de mi época.
He tenido mucha suerte desde abril de 2006 cuando empecé a escribir en Internet, (bueno, realmente empecé a relacionarme en abril de 2007), y he conocido gente estupenda a la que considero de alguna forma mis "amigos virtuales", y que además tienen mucho que decir y muy bien. Están en mis enlaces. Espero que los nuevos que se unan a nosotros disfruten también de nuestra relación. Bienvenidos.
Justificaciones

La del dibujo soy yo pintada por mi hija pequeña, que se le da muy bien. También he conseguido meter una foto con nubes, con ayuda de mi marido. Espero que os guste.
Gracias a la moderna psicología, resulta que ahora cualquiera que haya tenido problemas en su vida puede echarle la culpa a otros. Quiero decir que es fácil dar ese argumento de: mis padres no me comprendían, mis profesores no despertaron mi interés, mis amigos me traicionaron... Pero la mayoría de las veces no es verdad, o al menos no justifica nuestros fracasos.
El otro día Alba me dijo que yo tenía fuerza y disciplina. Puede que ahora sí la tenga, pero no desde luego hace veinte años. Si yo no seguí estudiando, no puedo sacar la excusa de que mis padres no me animaron. La verdad es que tuve todo a mi favor y no supe aprovecharlo. Siempre ha sido un poco vaga.
Lo que sí tenía siempre muy claro es lo que no quería. Nunca fui una persona superficial o hipócrita. Siempre supe decir que no, a pesar de que me movía por toda clase de ambientes. Pero tampoco creo que lo mío tenga tanto mérito, porque hay gente que, habiendo vivido en condiciones muy desfavorables, sin embargo, han conseguido salir adelante perfectamente.
Por ejemplo, mi amiga María. No sé si os he hablado ya de ella. María es huérfana de padre y madre, tiene un hermano retrasado y un marido casi ciego. Vivía en un barrio popular con un primo drogadicto que la maltrataba. Además está muy mal de salud. A causa de una obesidad mórbida, complicada con varices profundas y otras cosas, ha pasado por el quirófano trece veces ya.
Sin embargo, mi amiga no es la clásica persona amargada, que envidia a los demás y por tanto intenta perjudicarlos. Al contrario, es la persona más amable que te puedas encontrar. Incluso demasiado, porque siempre está ayudando a otros, descuidando incluso su salud. Además María tiene verdadero talento para escribir. A ver si la convenzo un día de que escriba su propio blog.
Total, que también les digo a mis hijos que buscar excusas y justificaciones es muy fácil, lo difícil es ser consecuente y responsabilizarte de tus propios actos. No podemos dejar que la psicología nos sirva de excusa para no poner nada de nuestra parte.
Adolescentes

Me advirtieron sobre este momento, pero no creí que fuera para tanto. Al haber estado con mis hijos en casa tantos años tenía la tonta seguridad de que ya había hablado con ellos de todos los temas. Pensaba que los problemas con adolescentes los tenían sólo los padres que no estaban nunca en casa y no dialogaban con sus hijos.
Pero aqui están y me pillan desentrenada. Yo creo que nunca fui adolescente. Me explico: creo que no pasé "el pavo". Estaba muy ocupada en mi propio mundo, para preocuparme de qué se llevaba o cómo caer bien a los demás. Supongo que esa batalla ya la veía perdida de antemano, porque era muy tímida. Como buena acuario, me gustaba vestir a mi aire, original. Siempre he intentado tener mi propio estilo y, en cierto modo, siempre he estado demasiado segura de mis ideas como para dejarme influir por la moda del momento. Así que pensaba que mis hijos heredarían esa forma de ser.
El mayor salió bastante independiente. De hecho rechaza por principio todo lo que le suene a popular o "fashion", pero sacó su carácter y no hay manera de que haga algo si él no quiere. Así que nos pasamos el día negociando, porque es muy independiente. La segunda, creía que tenía unos principios muy claros y no era tan influenciable, pero me equivocaba. Vive obsesionada por su aspecto y con no sobresalir sobre el resto, aunque eso suponga estudiar menos. Ahora está en plena ebullición. Espero que no le dure mucho. La pequeña, me da la impresión de que ha salido más a mí. La veo bastante madura y centrada, de momento. Ya veremos.
La vida siempre te acaba sorprendiendo, aunque te creas que tienes todo previsto. La adolescencia es una etapa muy dura, sobretodo para ellos. Empiezan a cuestionarlo todo y a todos, sobretodo a sus padres. Pasamos de ser el modelo a el ejemplo a no seguir. La verdad es que a veces resulta difícil convivir con ellos, pero a ratos vuelven a ser los mismos de antes y recuperas la esperanza de que esto no sea más que una época, que esperamos sobrellevar juntos lo mejor posible.
Como yo les digo, ahora me toca hacer el papel de "mala", para asegurarme de que no se meten en problemas y que no descuidan sus estudios. Confío en poder estar a la altura de las circunstancias.
Herencia genética

Pensaréis que me he vuelto loca porque estoy publicando todos los días, y algo de eso hay. Lo que pasa es que últimamente estoy un poco obsesionada con la promoción del blog, y ando todo el día mirando las estadísticas como niña con zapatos nuevos. Como, siguiendo mis propios consejos, pienso que todo exceso es malo, y estoy descuidando mi casa, a partir de ahora voy a volver a publicar cada dos o tres días. Intentaré no entrar en internet más que una vez al día, y me gustaría que mirarais por ahí porque a este ritmo es muy posible que os hayáis saltado algún post.
Pasé hace poco por un blog, y me hizo recordar cómo me sentía yo cuando nacieron mis hijos, la sensación de responsabilidad e incluso un poco de culpa. Porque cuando tenemos un hijo, aparte de traerlo a un mundo incierto, también le estamos transmitiendo una herencia genética, que, en mi caso, no es una maravilla.
El otro día mi hijo mayor me reprochaba, medio en serio, medio en broma, que está lleno de espinillas porque yo también lo estaba a su edad. Yo siempre le contesto, en el mismo tono, que, en cuestión de hormonas, más vale que sobren que no que falten. Pero no es sólo eso. Mi hija mayor es alérgica porque yo lo soy e incluso ha padecido asma, como su abuela. Mi hija pequeña es mucho más alta de lo normal, porque yo también lo era a su edad. Y eso no es lo peor. Mi hijo ha heredado mis problemas con los tendones y se le engancha la mandíbula y sufre de los pies. Parece ser que en mi familia tenemos los tendones laxos y eso da varios síntomas.
En cuanto al carácter, la pequeña es tan sensible como yo lo era a su edad, y el mayor es tan buena persona como su padre, lo cual les ha traído multitud de problemas. La mediana en eso ha salido más bien a otra rama de la familia, pero tiene mucho carácter. Así que a veces me siento mal. De hecho yo de joven pensaba que no debía tener hijos para transmitirles esta herencia, pero la naturaleza pudo más que mis miedos. Ya sé que hay herencias mucho peores, pero eso no me sirve de consuelo, cuando pienso en que yo quería darles a mis hijos lo mejor.
También puedo decir que tal vez les haya transmitido algo bueno, como el oído musical, la facilidad para los idiomas..., pero en una etapa como la adolescencia cualquier ayuda es poca, y, realmente, lo de las espinillas es una buena faena.
Ser o no ser feliz

Definitivamente, lo de anunciar el blog no está dando muchos resultados, y lo otro que no puedo mencionar, tampoco. Bueno, siempre he pensado que el éxito social no está en mi destino, pero me conformo con seguir como hasta ahora, y procuro ser feliz.
Cuando voy a llevar o recoger a los niños al colegio, me fijo mucho en el aspecto de los otros padres y saco mis conclusiones. La mayoría de ellos no parecen personas felices. Está el caso de los que vienen estresados con el tiempo justo y los nervios de punta, cosa muy fácil de solucionar con sólo que salieran un poco antes de casa. Pero son siempre los mismos.
Luego están las madres trabajadoras que no disfrutan de sus hijos, como la que aparca el coche al lado del mío. Tienen una cara de cansancio que da pena y desde luego ningún interés en relacionarse con otras madres, ni con sus propios hijos. También están las madres que no trabajan, con la misma actitud. Hay una señora con tres niños, el más pequeño es un muñecote sonriente, pero a ella no la he visto sonreir jamás. Lleva una cara de sufrimiento que es todo un poema.
Y digo yo: ya no estamos en la edad media. Si su vida no les hace felices, pueden cambiarla. Si andan siempre corriendo de un lado a otro, que busquen otra manera de organizarse, si vuelven cansadas del trabajo, que manden a los niños en el autobús, y si no les gustan los niños (no es obligatorio tener hijos), que se dediquen a algún hobby que les distraiga. Pero no, es que entonces no podrían ir por ahí con aspecto de víctima, que es lo que realmente les gusta.
Hay hombres y mujeres, aunque yo me fije más en las segundas, que disfrutan de su sufrimiento. No hacen nada por mejorar sus condiciones de vida porque lo que realmente les gusta es tener un motivo para quejarse de la mañana a la noche. Por ejemplo, mis vecinos de arriba, se pasan el día gritándoles a sus tres hijas, porque no tienen ninguna paciencia con ellas. Primero, ¿por qué han tenido tres hijas?, segundo ¿por qué se pasan las tardes en casa si no están a gusto?, tercero ¿por qué, cuando salen a la calle, encima quieren dar imagen de familia unida?. Quien no viva debajo de ellos no se creería las broncas que tienen a diario.
El caso es que a ninguno les pasa nada realmente grave. Si tuvieran de verdad motivos para sufrir, como mi amiga María, seguro que cambiaban su actitud. Son los típicos que quieren que todo el mundo les compadezca, pero a mí la verdad es que me ponen de mal humor, sobretodo porque están amargando a sus familias y especialmente a sus propios hijos. Creo que tenemos una responsabilidad hacia la gente que nos quiere, y eso nos obliga a poner todo de nuestra parte para intentar ser felices, sean cuales sean las circunstancias.
Qué fue de los populares

No os preocupéis, no hablo de política. Hablo de la clásica pandilla de chicos y chicas que existe en cada colegio. Son aquellos que se creen mejores porque son más guapos, más ocurrentes y, generalmente, tienen más libertad en sus casas. Se creen mayores porque fuman, beben, se emparejan, salen hasta tarde y no tienen que dar cuentas a nadie.
Siempre los ha habido, pero ahora creo que son más influyentes que nunca, por lo que cuenta mi hija. En esos grupos siempre ha habido gente más simpática, pero en general es condición expresa estar dispuesto a criticar a todos los que no son como ellos. También puede haber algún buen estudiante, pero la mayoría no estudian porque tienen cosas más interesantes que hacer. Su principal actividad consiste en hablar de chicos, de salidas nocturnas y de ropa (ellas), de deporte (ellos), y meterse con alguien.
Sin embargo a mí siempre me han dado un poco de lástima. Porque si presumen de que les dejan hacer lo que quieren, en el fondo lo que les gustaría que sus padres les hicieran más caso. Porque lo habitual es que dejen los estudios y acaben trabajando en algo que no les gusta. Porque si se relacionan solamente con gente como ellos, es difícil que encuentren una pareja estable. Y sobretodo, porque si educan a sus hijos como a ellos los trataron, les van a dar tantas preocupaciones como ellos mismos dieron a sus padres.
Así que siempre le digo a mis hijos que los que tienen éxito en la vida, generalmente, son los no "populares", los que hacían su trabajo y pasaban desapercibidos, los que tenían su pequeño grupo de amigos y, sobretodo, los que no se metían con nadie. Ahora no les sirve de consuelo, pero finalmente acabarán comprobando cómo la vida se encarga generalmente de poner a cada uno en su sitio.
Premio Arte y Pico

Mirad qué bonito premio me ha dado Marea. Estoy encantada, pero eso me pone en el problema de tener que concederselo a cinco personas y me cuesta mucho. Prefiero decir que toda la gente a la que leo me aporta algo especial. Pero supongo que será mejor que siga las reglas.
2. Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/a y el enlace a su blog para que todos lo visiten.
3. Cada premiado debe exhibir el premio y colocar el nombre y el enlace al blog de la persona que lo ha premiado.
4. Premiado y premiador deben exhibir el enlace de Arte y Pico, para que todos sepan el origen de este premio
5. Exhibir estas reglas.
Premio éste no es un mal blog
Qué ilusión. Alba me ha dado este premio de nombre tan curioso, y yo ahora tengo que concederselo a siete personas más. Como la vez anterior se lo dí a mis blogueros más antiguos, ahora voy a buscar entre los nuevos algunos que no lo tengan ya.
Mi premio es para:
A cool girl. No me esperaba tener nada en común con alguien cool, pero así es.
Eva. Aunque últimamente escribe menos, cuando lo hace vale la pena.
Gansumino. Todo un ejemplo de buen padre.
Laurita con choco. Me encanta su candor y el de toda su familia.
Maktub. Esta chica tiene realmente talento para escribir.
Marea. Ha conseguido que me aficione a la poesía.
Mónica. Una chica un poco alocada, con un gran corazón.
Patri. Por ser tan cariñosa con los suyos y con todo el mundo.
Pilar. Por pasarse de buena persona.
Zaferano. Por sacarnos siempre una sonrisa con sus historias.
No se lo puedo dar a Carmencita y a Nanny Ogg, porque ya lo tienen, pero también les agradezco mucho todas sus atenciones. Y ya sé que he hecho trampa y son diez premiados, pero es que no quería dejar a nadie fuera. Sois todos estupendos.
Uno más uno es uno

Gracias, Alba. Espero que tu próximo San valentín puedas celebrarlo con alguien que lo merezca. San Valentín. Cada vez se empareja más la gente, pero cada vez duran esas relaciones menos. Intentaré explicar cuál es en mi opinión el secreto para mantener una pareja, al fin y al cabo yo llevo más de veinte años con la mía.
Como ya he dicho alguna vez, existe un camino difícil en la vida y uno fácil. Lo fácil en una pareja es tirar la toalla, defender tus propios intereses y enfadarse para siempre. Por eso hay cada día más separaciones. No digo que haya que seguir juntos a cualquier precio, pero tampoco se trata de rendirse a la primer dificultad. El problema es que para formar una unidad, cada miembro de la pareja tiene que renunciar a una parte de su individualidad. Eso de la pareja libre, en la cual cada uno tiene sus amigos particulares y su vida aparte, solamente funciona en teoría. En la práctica, cuando apuestas por alguien, esperas que el otro haga lo mismo por tí. Esto supone intentar compartir el mayor tiempo posible juntos haciendo algo que interese a ambos. En mi caso, hemos descubierto que nos gusta salir de paseo, y lo hacemos casi todas las tardes.
Hay parejas que resultan incompatibles desde el principio y, aún así, se empeñan en seguir juntos por múltiples razones. Hay otras en cambio que, teniendo todo a su favor, dejan que el orgullo se interponga entre ellos. Lo malo es cuando existen hijos, que son los grandes perjudicados en caso de ruptura. El amor es entrega y eso significa que ambos tienen que saber ceder y, sobretodo, aceptar al otro como es y no intentar cambiarlo. El otro viene en un paquete con su familia, su trabajo, sus manías y su pasado. Pero nosotros también traemos ese equipaje. Resulta muy fácil culpar a la pareja de todos los males, pero generalmente, cuando no funciona, es por culpa de los dos. Los hombres y las mujeres tenemos virtudes y defectos y hay que aprender a potenciar las unas y soportar los otros. En eso consiste convivir.
Creo que el príncipe azul no existe, pero sí la persona ideal para cada uno. El trabajo consiste en encontrarlo, reconocerlo y, finalmente, conservarlo, que no es poco. Pero para ello lo primero que hay que comprender es que el amor es un gran placer, pero también tiene un precio de sacrificio.
Cada cosa en su momento

Hay algo que me llama mucho la atención en las películas y las series de televisión. Parecen empeñados en que los niños y niñas busquen pareja cuanto antes mejor. Es un tema que me preocupa porque yo tengo hijos de esas edades y, la verdad, me parece una tremenda tontería que anden ya con novios y novias. La fuerza del ambiente y lo que muestra la publicidad es tan fuerte que no sé ya cómo contrarrestarla. ¿Cómo podría yo convencerles sencillamente de que no se compliquen la vida sin necesidad?
Amigos, sí, por supuesto. Claro que siempre es más recomendable tener pocos y buenos, que muchos conocidos a los que no les importas demasiado. A traves del messenger se pueden comunicar a diario con montones de personas, a las cuales no les hubieran prestado nunca atención en persona. También en el colegio desde muy pequeños hay incluso profesores que promueven el tema de a quién le gusta quién, y quién sale con quién.
Me parece absurdo por varias razones: porque buscar pareja requiere una madurez que no tiene un niño en absoluto, porque es un tema delicado donde siempre alguien sale perjudicado y no tienen porqué sufrirlo tan pronto y, sobretodo, porque los chicos que se meten en tema de parejas, automáticamente ya no piensan en otra cosa, y pierden el interés por los estudios.
Contra eso me toca también luchar ahora. Lo bonito en la vida consiste en vivir las diferentes etapas: la de niños consiste en convivir con tu familia y tus compañeros, la de adolescentes en tener amigos y hacer cosas nuevas, la de jóvenes es realmente cuando puedes ir pensando en compartir tu vida con alguien. Aún así, lo normal es que todavía te toque buscar mucho, probar con diferentes personas y aprender de la experiencia, y, si tienes suerte, encontrar a alguien estable, cosa que cada día está más difícil, por cierto.
Sin embargo, para la mentalidad de un adolescente, especialmente una chica, todo se reduce a salir con el primero que aparezca. Pero yo no creo que merezca la pena intentarlo siempre. Vale más esperar a estar seguro de la clase de persona que te interesa, conocerse sin prisa y no precipitarse, aunque todos a tu alrededor te estén diciendo lo contrario. Las equivocaciones duelen demasiado a esa edad.
Interpretaciones

Naturalmente, hay cosas que no voy a contar en este blog. Pero sobre el tema de las parejas, puedo decir que mi concepto de "amigos" es bastante amplio. Es decir, que no tengo problemas con que mis hijos se relacionen siempre que no se llamen "novios" o piensen que están "enamorados", porque creo que el amor es otra cosa.
El mundo del lenguaje es algo muy complicado. Hay gente que se comunica con apenas mil palabras, y hay escritores capaces de describir cada detalle y cada matiz de una situación. Yo espero estar en el término medio. Tengo la suerte de que no me cuesta nada escribir, de hecho me sale tan natural que tengo que hacer un esfuerzo para moderarme. No tendría ningún problema en principio en publicar un post cada día, a no ser que me surgiera algo más urgente. En este momento tengo cuatro en borrador.
Podría llevar varios blogs a la vez. Ya lo hice una vez, pero me llevaba demasiado tiempo seguir los enlaces. Esto es mutuo y si no lees no te leen, aunque desde luego yo estoy encantada de leeros, para algo os he elegido uno a uno. El caso es que he estado intentando aumentar el número de lectores a través de las páginas de promoción de blogs, y algo he conseguido. Ya que no creo que vaya a volver a trabajar como secretaria de momento y, teniendo en cuenta que el blog me lleva cada vez más tiempo, había pensado hacer de esto una especie de profesión. Si yo hubiera sabido que tenía esta soltura, hubiera estudiado periodismo. Pero como ya es tarde para empezar, estoy intentando hacerme un hueco en la red.
Sin embargo, hay algo que no llevo muy bien y son los malentendidos. Cuando se habla con alguien en persona, al momento te das cuenta de si te ha malinterpretado tus palabras, pero, por escrito, los matices, sobretodo tratándose de extranjeros, no están tan claros. Ya sabéis que he tenido un par de polémicas, lo cual no tiene mayor importancia, es muy habitual en los blogs, pero confieso que lo paso mal con eso. Mi marido opina que si aumento los lectores, aumentarán también esos problemas y me temo que tiene razón. Así que este es el momento en que no sé si debería seguir intentándolo. Me preocupa arriesgar el buen ambiente que tenemos ahora.
La magia de Harry Potter

Mirad que animaciones más chulas me ha puesto mi hija mayor!!, para que no os aburrais tanto xD
En vísperas de que salga el séptimo libro, tengo que reconocer que yo ya lo he leído en una traducción de internet. Sin embargo, lo voy a comprar igual y me lo volveré a leer, porque en cada lectura vas entendiendo mejor la trama y los detalles que se te pasan la primera vez que lo lees.
El éxito de Harry Potter es una buena noticia. Primero - porque lo merece: desde el primer libro que leí consiguió lo que hacía años que no me ocurría, que me sumergiera en ese mundo y no pudiera dejar la lectura. Segundo - porque ha conseguido que muchos niños lleguen a descubrir el mundo de la literatura, que había sido relegado por los videojuegos y la televisión, porque cuestan menos esfuerzo.
Tercero, y lo más importante para mí, por su sentido social. Harry Potter y sus amigos en principio son unos marginados, unos tipos raros, lo que en un colegio se considera unos "frikis". Harry no tiene más familia que unos tíos impresentables, Hermione, es hija de no magos, una "sangre sucia", y Ron, aún siendo hijo de magos, es despreciado por tener un padre un poco excéntrico. Luna, es más rara todavía, y el pobre Neville es la víctima de una tragedia que todos quieren olvidar.
Sin embargo, juntos, demuestran como la amistad, el valor y la solidaridad son más fuertes que el peor enemigo posible. Así, un chico vulgar que no destaque en nada, puede sentirse especial, como Harry Potter, capaz de las mayores proezas y dispuesto a seguir los dictados de su corazón.
Misiones

El domingo vino un misionero a la iglesia y nos estuvo contando en qué consistía exactamente la misión. Decía el sacerdote que en el pueblo de Benín donde él vive intentan explicarles tres cosas a la gente:
Primero - que cada persona es valiosa por sí misma, independientemente de su edad, sexo o actividad.
Segundo - que no hay razón para que no puedan llevarse bien unos con otros.
Tercero - que también pueden hacer cosas para mejorar su vida cotidiana.
Parecen temas muy evidentes, pero allí, por desgracia, no lo son en absoluto, porque sus prioridades son otras. Una de sus principales ocupaciones consiste en intentar que sobrevivan las mujeres embarazadas y los recién nacidos, cosa nada fácil debido a las condiciones higiénicas. Así que han construído un dispensario y un orfanato, que llevan unas monjas. Luego se trata de que vayan a la escuela, pero eso también cuesta dinero que la mayoría no pueden gastar en eso. Finalmente intentan conseguirles trabajo, pero la situación ha empeorado en los últimos treinta años. El precio de algodón ha bajado tanto que apenas les da para sobrevivir.
Supongo que ya os imagináis que la culpa de los precios, como siempre, la tenemos los países desarrollados, por estar subvencionando nuestro propio algodón. Así que los misioneros lo único que pueden hacer es intentar mejorar las condiciones de vida de esa gente, pero no pueden luchar contra las causas de los problemas. Aún así siguen allí, dando un gran ejemplo de dedicación y entrega. Su labor no es más que un grano de arena en el desierto, pero si consiguen mejorar la vida de una persona, su esfuerzo ya habrá merecido la pena.
Parece mentira pensar que nosotros estemos aqui lamentándonos de nuestra suerte, mientras otros simplemente no pueden elegir; y algunos otros, pudiendo elegir, deciden irse a ayudar a los más pobres entre los pobres. A veces me avergüenzo de mí misma.
I Premio Dardo 2008 Best blog Darts Thinker

“La I Entrega de Premios Dardo 2008 se abre paso entre un gran elenco de Premios de reconocido prestigio en el mundo de la literatura, y con el reconoce los valores que cada blogger muestra cada día en su empeño por transmitir valores culturales, éticos, literarios, personal, etc.., que en suma, demuestra su creatividad a través su pensamiento vivo que está y permanece, innato entre sus letras, entre sus palabras rotas”. El premio debe acoger en su interior a un mínimo de 15 bloggers.
Alba, que es un encanto, me ha vuelto a dar un premio. Así que, si no me equivoco tengo once para premiar, y no sé si me vale, que son los siguientes: carmncitta, estrella, eva, gansumino, hombres y mujeres (esta vez sí), Laurita, maktub, (alba, a cool girl, manuel, mónica, marea, nanny, sega y su creo que ya lo tienen), patri, pikifiore, pilar, y zaferano. Supongo que ya sabéis que os valoro mucho a todos.
ATENCION: Me faltaban cuatro, pero me he tenido que ir. Ahora voy a buscar a los nuevos que no tengo todavía enlazados, que son: Lacoctelera.com/Nickymarrero - un blog muy interesante de naturaleza. Y otros dos que han tenido el detalle de ponerme en sus favoritos que son: boosterblog.es/perfil-152.html y boosterblog.es/perfil-1450.html. Espero que os gusten. Besos.
Pd. Espero que no os perdáis el post siguiente, que también es del viernes.
El tiempo

El problema de la pobreza del tercer mundo es muy complicado, porque tenemos que respetar el modo de vida de otros pueblos. Creo que no debemos cambiarlo a nuestro gusto, porque la libertad es un derecho de todos los países sea cual sea su nivel económico.
He estado viendo cintas de vídeo de cuando mis hijos eran pequeños, hace diez años, y me pasa algo extraño: no acabo de reconocerme en ellas. Me acuerdo y sé que es real y, sin embargo, me parece estar viendo una película de ficción. Me cuesta creer que yo, con lo debilucha que soy, pasé por tres embarazos y tres partos, de tres bebés bastante grandes, por cierto. Me parce mentira pensar que estuve diez años en casa pendiente de mis niños, que además estaban casi siempre malos.
Ahora veo a mis chicos y me recuerdan a esos niños, como si hubiera sido en otra vida. Realmente, me acuerdo con más claridad de cuando yo tenía veinte años. He leído que eso le pasa a todo el mundo, pero no deja de ser una pena. Ahora comprendo por qué a mis padres no hay quien les convenza de que ya no pueden seguir haciendo las cosas que habían hecho siempre. Es duro aceptar que ya tienes una historia y alguna etapas han quedado atrás, como esas cintas que algún día alguien tirará cuando ya no le recuerden nada a nadie.
Son tantas historias ya las que he vivido y de las que he sido testigo, y lo que me queda por conocer, que me gusta pensar que mi experiencia podría servir a otros. Sé muy poco de matemáticas, pero creo que he aprendido bastante de la vida. Una vez dije que yo era como una antena parabólica que intento enterarme de todo. También he sido como una esponja, empapándome de las emociones ajenas, intentando comprender lo que les motiva y les hace felices, y también lo que les hace sufrir. No lo puedo evitar.
El problema es saber transmitir esas ideas. Ahora me gustaría ser un faro para mis hijos y poder evitar que se estrellen contra las dificultades de la vida. Ya sé que es mucho pedir, pero no será porque no lo siga intentando.
Un mundo perfecto
Si la vida fuera justa, mis padres no serían ya unos ancianos, porque ¿qué culpa tengo yo de haber nacido la última?
Si la vida fuera justa, mi marido tendría un cargo en la empresa, porque se lo ha ganado con creces.
Si la vida fuera justa, mi hijo sacaría buena notas, porque tiene capacidad de sobra, pero le falta autoestima.
Si la vida fuera justa, mi hija mayor tendría muchos amigos, pero de los que merecen la pena, no de los otros.
Si la vida fuera justa, mi hija pequeña sería la delegada de la clase, porque ella lo vale, pero no es popular.
Si la vida fuera justa, yo tendría un grupo de amigas con quien charlar, en lugar de hacerlo sólo con una pantalla.
Si la vida fuera justa, podría relacionarme con mis hermanos sin roces ni suspicacias.
Si la vida fuera justa, no habría más guerras ni pobreza y protegeríamos la naturaleza.
Pero,... mientras este mundo esté poblado por personas, que somos imperfectas, no existirá nunca la familia perfecta, ni la empresa perfecta, ni la sociedad perfecta, ni el mundo perfecto. Así que solo podemos jugar lo mejor posible con las cartas que nos han tocado en esta partida.
Un tema espeluznante

Después de este post, algunos no me van a ajuntar más.xD. Como ya os he dicho, yo tenía bastantes amigos y amigas alemanes. Las chicas no se depilaban, porque no era costumbre en su país, y a ellos les daba exactamente igual. Acabo de ver un anuncio de depilación definitiva por láser y me he quedado pensando... Medio mundo pasa hambre, mientras el otro medio se gasta el dinero en quitarse los pelos. Me parece terrible.
Aqui va mi confesión: yo me depilo una vez al mes en invierno. A mi marido le da lo mismo si tengo vello o no, no ahora que somos cuarentones, sino que siempre le ha importado un comino. Esa es una de las razones por las que me casé con él, porque no se fija en las apariencias. Mi hija decía que no se iba a depilar nunca porque le parecía una tontería, pero lo hizo en cuanto empezaron a señalarla con el dedo, porque parece que si no te depilas es que no te lavas, y no tiene nada que ver.
Y digo yo, si mañana está mal visto tener orejas, ¿iremos todos al quirófano a que nos las estirpen? No habrá otra cosa mejor a que dedicarle el tiempo. Aparte de que no debe ser sano el querer llevarle la contraria a la naturaleza, como en algunos países de Africa en que la gente se blanquea la piel con productos venenosos. Nos hemos acostumbrado tanto a ver a las mujeres depiladas que reconozco que a mí también me da repelús ver a alguien con vello; pero, si los hombres lo conservan y no pasa nada, no se entiende que sentido tiene que las mujeres tengamos que pasarnos un montón de horas en nuestra vida luchando contra él.
Así que voy a empezar mi propia campaña: abajo la depilación. Ya sé que me voy a quedar sola en esto. Siempre me quedará la opción de emigrar a otro país europeo, que no hay que irse muy lejos para librarse de esta costumbre.
Diversidad

Me ha inspirado Sega. Cuando yo era recién casada, como le pasa a todo el mundo, no estaba segura de si podría tener hijos, pero siempre tuve muy claro que si no venían, los adoptaría. No me hubiera ido a Rusia a buscar un niño blanco, sino que más bien hubiera preferido una china o de piel oscura. Los hijos vinieron con gran facilidad y me ahorré un montón de dinero de tener que adoptarlos en el extranjero, pero me quedé con una cierta nostalgia.
Sé que no es nada fácil criar a un niño que no tiene tus genes. Hay parejas incluso que intentan devolverlos y me parece realmente horrible. Un hijo no puede ser nunca un capricho, ni está ahí para llenar un hueco o solucionar una crisis conyugal. En genética, la consanguinidad es lo peor que puede ocurrirle a una especie y todo lo que sea diversidad garantiza la salud. Me encanta cuando veo cada vez más a menudo parejas mixtas por la calle.
Ya que no tengo edad, ni dinero, para seguir adelante con ese tema, a menudo he pensado en que me gustaría que alguno de mis hijos se casara con alguien de otra nacionalidad. Siempre he creído que las relaciones entre culturas enriquecen a los países y estoy encantada de que ahora en España haya tantos inmigrantes, a pesar de que me temo que no haya trabajo para todos. Si mis hijos se casaran, por ejemplo con un-a marroquí, posiblemente tendrían bastantes problemas de adaptación, pero nosotros tendríamos ocasión de viajar, practicar el árabe y sumergirnos en una cultura diferente. Si fuera un americano o de los países del este, supongo que sería más fácil para todos, pero igualmente muy interesante.
Sin embargo, naturalmente, la que decide no soy yo. Sólo espero que encuentren a la persona apropiada que les haga felices, sean como sean y vengan de donde vengan, serán bienvenidos.
















