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sigo a contracorriente

Células embrionarias

Células embrionarias

(Dedicado a Codromix)
"Nuestros datos ofrecen la primera evidencia de peso de que las células madre embrionarias pueden servir como una fuente renovable de células productoras de insulina funcional para terapia celular de la diabetes", ha declarado Emmanuel Baetge, director científico de Novocell, una compañía de ingeniería celular, y autor principal del estudio. "También muestra una fuerte evidencia de que las células del endodermo, derivadas de las progenitoras, son capaces de generar células secretoras que dan una respuesta insulínica en relación a la glucosa y que son funcionalmente similares a las células beta adultas humanas".
En otras palabras, se coge un óvulo y un espermatozoide, se forma una combinación única de genes que es el origen de un ser humano, se le deja crecer unos días; estando todavía vivo, se sustraen unas células (trozos) del futuro bebé y con ellas se experimenta como si fuera una pobre cobaya de laboratorio. Para esto utilizan los sobrantes de las técnicas de fertilización in vitro.

ÁNGELES LÓPEZ (elmundo.es)

MADRID.- Quizás el futuro para las personas con diabetes tipo 1 se encuentre en el autotrasplante de células madre adultas procedentes de su sangre. Según un pequeño estudio, las personas sometidas a este tratamiento pueden prescindir de la insulina al menos durante un periodo de tiempo. Aunque se requieren más investigaciones para corroborar estos resultados, la técnica es prometedora.

Thomas Skutella y su equipo, de la Universiidad de Tubingen, asegura que ha obtenido un tipo de células germinales que se comportan como las células embrionarias, a partir de tejido testicular extraído de 22 voluntarios. De ese tejido, se localizaron las células precursoras de los espermatozoides, se aislaron y cultivaron aparte con una serie de nutrientes que necesitan las células embrionarias auténticas.

Tras unas semanas, se produjo el milagro: las células así cultivadas se comportaron como las embrionarias, en lo bueno y en lo malo. Lo bueno ocurrió cuando estas células se cultivaron directamente en platos y se las obligó a diferenciarse, con éxito, en músculo, hueso, tejido pancreático e incluso neuronas.

Lo malo ocurrió cuando los investigadores inyectaron estas células en ratones que tenían el sistema inmunológico reprimido. Las células produjeron teratomas, un tipo de tumor que es habitual cuando un organismo se les suministra células embrionarias

Conclusión: si tengo la mala suerte de coger una diabetes, prefiero pincharme insulina toda la vida, antes que pensar que me he curado con células de una persona que no va a tener la oportunidad de vivir. Existen otros métodos para llegar al mismo fin, y además, de momento, las investigaciones no han logrado todavía lo que tanto pregonan: crear órganos humanos funcionales. Ocurrió lo mismo con la clonación, que después de tanto anunciarla no consiguen que los clones sobrevivan.  Me parece muy bien la investigación médica, pero siempre que no estén utilizando vidas humanas para experimentar.

El niño que ha nacido para intentar curar la enfermedad de su hermano (cosa que no es segura), ha dejado detrás dieciseis embriones descartados. Ahora ya sabéis qué futuro les espera al resto de los hermanos.

Sueños

A veces me parece que he soñado la mitad de mi vida. Las dos primeras décadas de mi vida están dentro de una nebulosa, donde a veces me cuesta distinguir la realidad. Por ejemplo, cuando paseo por el que era mi barrio en Madrid, me resulta muy familiar pero es como si hubiese estado allí en otra vida. Me da lástima pensar que de veinte años apenas me quedan un puñado de recuerdos y además, por capricho de la memoria, tantos recuerdos buenos como malos.

Si yo tuviera más relación con mis hermanos o con amigas del colegio, supongo que esa parte de mi vida se mantendría más presente, o si todavía viviera por allí. Pero ese capítulo está cerrado desde hace demasiado tiempo. Entonces me da por pensar si, dentro de veinte años, mis hijos también conservarán tan poco como yo, y si merece la pena entonces tanto esfuerzo... Sólo espero que al menos les quede un buen sabor de boca.

De la década siguiente, tampoco me acuerdo mucho más. Cuando miro las fotografías, me cuesta reconocerme. Me parece mentira pensar que fuera yo la que tenía una tripa tan enorme, la que pasó por tres partos, con lo debilucha que soy, la que estuve diez años pendiente de mis hijos las venticuatro horas del día. Claro que, viéndolos tan mayores, también me cuesta creer que hace poco fueran unos niños que se pasaban el día jugando.

Cuando sea mayor... me gustaría poder conservar sólo los buenos momentos. Me encantaría olvidar ciertos pasajes de mi vida que, por desgracia, no se van nunca de mi cabeza. Pero ya sé que eso no es posible: si olvidas, olvidas todo, lo mejor y lo peor; y es una verdadera lástima. Supongo que tendré que conformarme con aquello que mi cerebro quiera conservar, mientras sigo haciendo un esfuerzo para convencerme de que soy la misma persona de hace diez, veinte, treinta y cuarenta y dos años.

Fiesta de divorcio

No el mío, por supuesto.

"Adaptarse o morir", deben de haber pensado aquellos que ahora viven del negocio del divorcio. Resulta que ahora están de moda las despedidas de casado, es decir, celebrar los divorcios. Pasamos como siempre del extremo de no atreverse a separarse, al otro de que algunos miren mal a los que permanecemos casados. Una mujer casada hoy en día es sospechosa de consentidora en malos tratos e infidelidades. Es una antigualla, para aquellos que consideran que toda mujer debería ser independiente en lo social y en lo económico. "Contigo pan y cebolla" es ahora un lema caduco y retrógrado. Ahora se lleva ser divorciado y mejor varias veces. Entonces toca vivir la vida de jovencito alocado y hacer las cosas que no te atreviste a hacer en su día; para despertarse a las puertas de la tercera edad hastiado de tanta diversión y falto de verdaderos estímulos. O bien, mantener varias relaciones de pocos años cada una. Es lo que llaman "monogamia sucesiva".

El matrimonio no es una condena, sino la oportunidad de compartir con alguien las alegrías y los sinsabores de la vida. A veces no funciona y eso produce mucho sufrimiento. No sirve de la nada adoptar la estrategia del avestruz, meter la cabeza bajo tierra y celebrar una fiesta dando a entender que es un éxito y no un fracaso. Cada vez que una pareja se rompe, montones de sueños desaparecen, pero la vida sigue y hay que seguir adelante. Si algunos prefieren hacer el viaje en solitario, naturalmente están en su derecho, pero no quieran convencernos de que es la mejor opción. No hay nada más bonito que pasar toda tu vida con alguien a quien quieres.

"And at the end of the day remember the days               Cuando acabe el día, recuerda los días

when we were close to the edge                                      cuando estábamos cerca del límite

and we’ll wonder hoy we made it through the night        y nos preguntábamos cómo conseguiríamos pasar la noche...

and at the end of the day, remember the days

when we were close to the end

we’ll remember it was me and you                                   Recordaremos que somos tú y yo,

cause we are gonna be forever you and me                   porque nosotros seremos para siempre tú y yo.

you will always keep me flying high in the sky of love"    Tú siempre me mantendrás volando en el cielo del amor

Lighthouse Family: "high".

 Felicidades, mi amor. Gracias por estos veinte maravillosos años.

Películas del verano

Películas del verano

Hay algo que me tiene preocupada: o bien el cine ha mejorado mucho últimamente o es que yo he perdido el criterio, porque todas las películas que he visto este verano me han gustado mucho. Hace poco había escrito un post comparando con el cine anterior y quejándome precisamente de que no ponían nada interesante.

Viaje al centro de la tierra es una historia apasionante que ha tenido varias versiones en el cine, de las cuales, todas las que he visto merecían la pena. Ésta no es una excepción: agradable, entretenida e incluso didáctica (en el campo de la física), con unos protagonistas muy naturales, sin abusar de la violencia y sin sexo explícito. Estupenda. Mi hijo tendría unos nueve años cuando ya se había leído todas las novelas de Julio Verne, cosa que en el colegio les extrañaba mucho, pero a mí no, porque yo había hecho lo mismo. En casa hemos sido lectores compulsivos, aunque yo ahora me dedico principalmente a los artículos y las columnas de opinión.

También he visto dos películas de dibujos animados: Wall-e y Las guerras clon. De la primera ya han hablado en otros blogs. Es una película bonita con mucho mensaje. Trata de un posible futuro de la humanidad en el que el planeta es inhabitable y los supervivientes viven en una gigantesca nave espacial. Este crucero galáctico cuenta con todos los lujos imaginables de manera que, en el curso de siglos, los hombres y mujeres se han vuelto obesos y han perdido la costumbre de andar y de comunicarse en persona. Algo que suena muy actual. Es una historia con moraleja muy bonita. El protagonista es un robot viejo que ya debía haberse apagado hace tiempo y su pareja una robot de última generación, así que también trata sobre el triunfo del amor sobre las diferencias.

La película de las guerras clon es para apasionados de las películas anteriores. Más bien resulta como un episodio piloto de alguna futura serie sobre el tema. Está muy bien para los que nos hemos quedado con las ganas de seguir explotando esa historia. Así que tengo que reconocer que este verano el cine no me ha defraudado. Ojalá que siga habiendo productos tan interesantes en adelante.

El pasado siempre vuelve

Tengo dos recortes de periódico que me han llamado la atención porque me han recordado una etapa de mi vida. El primero es del diario El Mundo y dice lo siguiente:

"Y es que nos creíamos invencibles en una carrera absurda por ganar más, cambiar más de coche por uno más grandes, consumir más, viajar más y más lejos. Y se acabó. Y lo peor es que no sabemos -no digamos nuestros hijos- vivir de otra manera. La avaricia ha roto el saco. Hemos caído en la depresión, la gran Depresión..."

No es por echarme flores, pero sobre este tema ya escribía yo hace dos años. Podrían ser mis propias palabras. Una vez dije que el tiempo tiene la mala costumbre de darme la razón, y eso es una faena cuando no puedes hacer nada para cambiar las cosas. En otro blog publiqué muchos artículos sobre el consumismo y recibí muchas críticas por aguafiestas. La verdad es que en general fue una experiencia desagradable, que acabó cuando descubrí la posición de mis compañeros frente al terrorismo. Ya había mencionado ese tema, pero no quise entrar en detalles. Fue mi minuto de gloria, porque llegaron a publicar mis artículos en una revista conocida, pero no mereció la pena.

El otro día encontré unos consejos para ser feliz en esa misma revista, y comprendí por qué no entendían mi punto de vista y nunca lo entenderán. Realmente nuestra filosofía de vida no puede ser más opuesta:

"Tira lo que sobra. Las relaciones complicadas, los trastos inútiles o las viejas creencias, son fardos que nos ponen de mal humor, ocupan demasiado sitio y dan mucho trabajo. Deshazte de ellos y tu espacio se volverá más grande y tu vida, más tranquila".

Es decir: no te preocupes por nada más que tú mismo, no te encariñes con nadie, no creas que puedes luchar por un mundo más justo, no tengas esperanza en una nueva vida. Disfruta de tu vida aquí y ahora y olvídate de los demás.  Con razón, éramos incompatibles. Por suerte, os tengo a vosotros que sí comprendéis que lo más importante son las personas.

El lenguaje

Parece que últimamente todos los políticos están empeñados en promover la enseñanza biligüe en inglés. Yo no estoy de acuerdo. A pesar de que soy una apasionada de los idiomas, prefiero que mis hijos dominen el suyo propio y las matemáticas, antes que llenarles la cabeza de vocablos extranjeros. La mayoría de la gente utiliza pocas palabras en la conversación. Confieso que, cuando empezaba con el blog me obligaba a mí misma a emplear un lenguaje más coloquial, por miedo de que me tomaran por una estirada. Con el tiempo, sin embargo, me dí cuenta de que no era la única dispuesta  a aprovechar todos los recursos lingüísticos de nuestro idioma. Creo que mi lenguaje se ha enriquecido con vuestros blogs.

Así que cada vez me chocan más, por ejemplo, los diálogos que se escuchan en algunos programas de televisión, donde parece que las palabrotas y las frases hechas han sustituído la mitad del diccionario. De modo que tampoco me extraña el lenguaje que utilizan los niños. Está claro que siempre ha existido una jerga generacional. El problema empieza si no eres capaz también de comunicarte en lenguaje culto. Porque la lengua es ante todo un vehículo de comunicación y refleja el uso que hacen de ella la mayoría de la población, con independencia de su edad, origen o situación social.. Por esa razón, es importante contar con un idioma común para todos.

Sin embargo, debido a las decisiones políticas de los últimos tiempos, da la impresión de que las futuras generaciones acabarán expresándose mejor en inglés que en castellano, de manera que nuestro idioma se empobrece cada día más, y algunos incluso han perdido la costumbre de hablar de "usted", cosa que no ocurre en otros países. Así que, cuando mi hija me dice eso de que "mola mazo", es "tope guay", "estoy flipando" o "alucino en colores", aunque me hace gracia, le contesto que a mí me hable en cristiano. Porque el día de mañana no va a conseguir ningún trabajo si no es capaz de comunicarse, y al fin y al cabo, ganarse la vida de cualquier modo es más importante que dominar el inglés.

Bicicletas de carreras

Bicicletas de carreras

Hace tiempo en España circulaban pocos coches por las carreteras, que además solían ser de doble sentido. La velocidad media era de unos 60/80 kms por hora. Entonces tampoco existían las bicicletas de carreras con marchas. Por lo que yo he visto, en Holanda iba mucha gente en bicicleta, pero despacio y por el arcén. Llegó el boom del ciclismo y miles de bicis se lanzaron a las carreteras. Ahora circulan en grupos generalmente ocupando un carril, cuando no existe otro especial para ellos. Ha habido muchos accidentes donde los ciclistas son, naturalmente, los más perjudicados. Se han hecho campañas para protegerlos, pero es como intentar agarrar el aire. La cuestión es que, en mi opinión, coches y bicicletas no deberían compartir nunca las mismas carreteras, porque el peligro que supone no vale la pena, no solamente para los ciclistas, sino para los conductores de los otros vehículos.

El tráfico de las grandes ciudades de por sí ya es bastante complicado. Sería mucho más fácil si la gente tuviese buena voluntad, pero es mucho pedir, cada cual va a lo suyo y tienes suerte si consigues cambiar de carril a tiempo. Sin embargo, tratándose de coches, los problemas suelen ser menos graves, pero si el vehículo es de dos ruedas todo cambia. A quién no le ha pasado en una carretera con curvas que, de pronto, aparece una bici y no nos queda más opción que adelantar por el prohibido o circular a 40 kms por hora. Pero los coches que vienen detrás no están avisados de las incidencias y, frenando de esa manera, lo más probable es que provoquemos un choque múltiple. Resulta que el coche es imprescindible para mucha gente para ir a trabajar. La bicicleta, en España, es un artículo de ocio; un deporte, que se incrementa especialmente cuando coincide con el tour de Francia, y luego desaparece con el mal tiempo.

Los ciclistas en la ciudad, en general, no señalizan sus maniobras, no paran en los semáforos y adelantan por la derecha. Si ya es difícil localizar una moto en el espejo retrovisor, ver una bicicleta es casi milagroso. Siento mucho que los ciclistas mueran en accidentes de tráfico, pero eso no hace que cambie de opinión, sino más bien al contrario. Creo que las bicicletas deberían ir por carriles especiales o si no por caminos, nunca por carreteras, por su propio bien y el de todos.

Tiempo de calidad

Ya que la mayoría no sois todavía padres, creo que llego a tiempo de avisaros de algo importante: eso que llaman pasar "tiempo de calidad" con los hijos es una teoría que está causando estragos entre las nuevas generaciones. Ya lo he dicho alguna vez y lo repito: los hijos necesitan pasar mucho tiempo, a secas. Cuanto más pequeños, más tiempo, pero no con cualquiera que los atienda, con alguien que les quiera y a quien puedan aprender a querer, que es lo más importante.

Por eso, ser dos profesionales de jornada completa y tener hijos, lo mires por donde lo mires, es incompatible. La solución menos mala es dejar que los abuelos se ocupen de la crianza de los niños, pero no es muy justo para ellos, que ya cumplieron su misión en su momento. En las guarderías hacen lo que pueden, pero naturalmente no pueden dedicarle tiempo exclusivo a cada niño; y un bebé, especialmente, necesita el máximo posible de estímulos personales. Todo esto aparte de que perderse los primeros meses de la vida de un niño es una verdadera pena. Lo único realmente válido es trabajar media jornada como los funcionarios.

En otros países existe la posibilidad de cogerse hasta un año de excedencia con sueldo, lo cual es ideal para la madre, pero bastante desastroso para la empresa, que tiene que buscarse un sustituto temporal. Otra opción es dejar de trabajar una temporada corriendo el riesgo, como en mi caso, de no volver nunca a trabajar. Aunque ya sabéis que yo no lo echo de menos. En todo caso, cuando uno decide tener un hijo, debería saber que es un compromiso de por vida y, si no está seguro de querer sacrificarse llegado el caso, es mejor que no tenga hijos en absoluto.

Aún con suerte, es normal que se pongan malos, que suspendan, que al llegar la adolescencia se metan en problemas... En el peor de los casos, en cualquier momento podrían llegar a padecer una enfermedad grave o crónica, sufrir un accidente o una enfermedad mental. Quien tiene un hijo tiene que estar dispuesto a pasar por todo lo que haga falta y seguir luchando por él cada minuto por todo el resto de su vida, igual que haríamos por nuestros padres o nuestra pareja si fuera necesario.

Carpe diem

Carpe diem

Cosecha el día, es decir, vive el presente. Es el lema de nuestro tiempo. Hace no mucho tiempo, la gente no se planteaba la idea de disfrutar. Estaban muy ocupados arando el campo y cuidando las gallinas. Subió el nivel de vida y se fueron a las ciudades. Eso se refleja muy bien en la serie Cuéntame. Viéndola me parece que he vuelto a mi niñez. Ahora que no hay preocupaciones inmediatas, sin embargo, vivimos como si fuera nuestro último día sobre la tierra. Nada puede esperar para mañana, en lo que se refiere a disfrutar el momento y pasarlo bien.

El teléfono móvil ha ayudado mucho a que te sientas siempre acompañado, incluso por la calle. Si eso no es bastante, puedes ir escuchando música. Algunos parecen un ciborg. Tenemos miedo a la soledad y el silencio, especialmente los adolescentes. Necesitan estar en contacto continuo con sus amigos, aunque ese exceso de relación les traiga más problemas. Tenemos incluso un exceso de información, porque se centra en algunos temas y olvida otros, según interese a la actualidad. Es el supermercado de las noticias. Todo es producto de consumo.

Sin embargo, yo quiero reivindicar el silencio y también el aburrimiento. Quedarse realmente solo es la mejor manera de llegar a conocerte a tí mismo, que a su vez es el camino a la felicidad. El silencio te permite pensar y acordarte de la gente que te importa. Salir por salir, divertirse por obligación, muchas veces conduce al alcoholismo y la drogadicción. Por otra parte, tener muchos amigos no garantiza que sean personas que merecen la pena, que realmente se interesan por tí.

Cuando se tiene de todo en exceso, es más difícil distinguir lo realmente importante. No digo que haya que recluirse en clausura como los monjes, pero no tiene mucho sentido tener una casa en la que no pasas tiempo, gastar en cosas que no necesitas y estar siempre demasiado lejos de tu familia. El tiempo, que pasa tan despacio cuando no haces nada, tiene la costumbre de correr demasiado cuando no paras quieto. Y de pronto un día te das cuenta de que han pasado diez años y no has hecho nada importante, nada que realmente valiera la pena.

Nadal y Alonso

El deporte español ha llegado a cumbres que no imaginábamos hace poco, así que parece que ese tema se ha llevado bien. Hay dos ejemplos significativos, dos chicos jóvenes que han tenido un éxito sin precedentes: Nadal y Alonso. Las diferencias saltan a la vista. Todo el mundo sabe que Alonso abandonó la escudería que le había dado su oportunidad de oro para irse con otra que le pagaba más. Después descubrió que no le valoraban lo suficiente, pero ya era tarde. Ha vuelto con los primeros, pero el coche le está dando problemas. Sin embargo, a casi nadie le da lástima, porque, mientras estuvo en la cumbre, se mostró prepotente y ni siquiera supo llevarse bien con sus compañeros.

En el otro extremo, Rafael Nadal, siempre ha sido una persona muy humilde, más bien tímido. No ha dejado tirado a nadie, presume de familia y es muy amigo de su mayor rival, para quien siempre tiene palabras amables. No se le conocen estravagancias ni malos modos. Si me lee algún asturiano, se va a molestar, porque Alonso se convirtió en una especie de símbolo de Asturias. Tengo que admitir que lo que yo no soportaba es que hiciera "el torito" cuando ganaba. Así no es de extrañar que en el extranjero piensen que a todos nos gustan las corridas de toros.

Nadal hace la gracia de morder la copa, que es inofensiva. No ha querido convertirse en bandera o símbolo de nadie, más que su país. Tal vez por eso, tiene menos seguidores forofos, de los que les siguen a todas partes y les hacen ganar dinero en souvenirs. Por eso, es posible que Nadal no se haga tan rico como Alonso. Tal vez su estrella se apague algún día, pero siempre nos quedará un recuerdo agradable de una buena persona. Y es que en la vida, más importante que los éxito que puedas conseguir, en primer lugar hay que poner la impresión que has dejado en los demás, si has contribuído con tu presencia a que este mundo sea un sitio un poco mejor, más amable, o si solamente has velado por tus propios intereses. Ya se sabe que el tiempo suele poner a cada uno en su sitio.

Deporte y vida

Deporte y vida

Estaba oyendo la radio. No sé cuál emisora era. Hablaban de los éxitos deportivos de los últimos meses. Dos locutores reflejaban un entusiasmo desmedido. El tercer, que estaba fuera de lugar, intentaba, sin mucho éxito, hacerles ver que no tiene sentido poner tantas emociones en algo tan efímero, como es el éxito. Los que hoy son héroes, pronto volverán a ser personas anónimas en su mayoría. Eso lo saben muy bien algunos deportistas que fueron famosos por un día, una semana o un año. Unos pocos continuarán en los medios porque trabajan en televisión o por sus vidas sentimentales. El resto, tienen que resignarse a volver a la normalidad, aunque puede ser que en el fondo sea mejor para ellos...

Sin embargo, este locutor no estaba hablando únicamente de deporte. Decía que esta vida que llevamos le produce, al mismo tiempo, vértigo, por lo rápido que pasa, y lástima, por ver tantas emociones volcadas en algo que no es importante. Entonces me dí cuenta de que yo siento lo mismo con todas estas celebraciones públicas. Me da lástima pensar que la gente sea capaz de emocionarse hasta las lágrimas por un jugador de futbol o vestirse con los colores de la bandera de España, un día. Porque al día siguiente, su vida vuelve a estar volcada en el éxito personal, en los placeres particulares, y ya no les importa lo más mínimo ni el deporte, ni la sociedad, ni su país.

Las noticias cambian, los protagonistas del día son otras personas y la vida nos pasa sin ser capaces ya de sentir emociones. Sería bonito que pudiéramos tener unos objetivos comunitarios, que realmente hiciéramos algo juntos cada día, o que fuéramos capaces, como en otros países, de sentirnos parte de algo todo el tiempo. Pero sólo nos queda el éxito deportivo. Si hubieran perdido la Eurocopa, ahora se desataría la misma oleada de emociones, pero negativas y críticas. No puede ser que nuestra felicidad dependa de los éxitos ajenos. Hay que vivir la vida de dentro para fuera, no de fuera para dentro. Debemos ser jugadores de nuestro propio partido y no simples espectadores sufrientes o celebrantes.

Rachas

Hay temporadas en la vida en que parece que todo viene rodado y otras en que todo son dificultades. Por ley de probabilidad no es muy lógico, por ejemplo, que coincidan tres viajes en la misma quincena, cuando habitualmente no viajamos, y sin embargo es así. Basta que me quede sola con los niños para que lleguen dos compromisos inesperados, una cita de dentista y unas clases con las que no contábamos. Como soy tan despistada, me agobia muchísimo pensar que seguro se me va a olvidar algo importante.

Tengo la casa llena de notas y cada minuto reservado de ocho a diez de la mañana y de cinco a siete de la tarde por diferentes cuestiones cada día. Entro y salgo del garaje continuamente, parezco un taxista. Y, sin embargo, estoy segura de que cuando pase la racha ya no surgirá nada extra, ni necesitaré estar tan pendiente del reloj, ni tendré que ir y venir todo el día entre el tráfico, con lo mal que lo llevo. Y basta que vayas con prisa para que  se haga tarde o haya atasco.

Hay épocas en las que parece que la Tierra ya no gira y no pasa nunca nada. A veces tienen un montón de cosas pendientes dentro de una semana y no te queda más que esperar. Otras veces, no depende de tí, sino que alguien te tiene que llamar o avisar de algo, y eso es bastante desesperante. Lo ideal sería que las cosas vinieran escalonadamente y pudieras hacerlo todo a la perfección, pero eso no ocurre casi nunca.

Los niños se ponen malos cuando tienes el coche en el taller. El teléfono suena seis veces en una hora o no suena. Los amigos se acuerdan de tí todos a la vez. Y, si buscas trabajo, luego te ofrecen dos y tienes que elegir. Será la fatalidad, leyes de Murphy o pura casualidad, el caso es que yo ahora estoy de racha complicada y bastante agobiada. Incluso, leer vuestros enlaces a toda velocidad es ahora más una obligación para mí que un placer, pero espero que no dure mucho. Tengo que hacer un gran esfuerzo para relajarme y escribir también me ayuda.

Riqueza genética

Riqueza genética

He visto un documental sobre los perros de raza que confirmaba mis temores. La obsesión por conseguir animales de raza pura ha provocado muchas enfermedades genéticas. Por ejemplo, los dálmatas tienen tendencia a quedarse ciegos, pero los bull terriers llevan un gen que los predispone al trastorno obsesivo convulsivo de perseguir su propia cola. Es terrible pensar que el hombre haya provocado esta situación, como siempre, por razones económicas. Pero no se trata sólamente de los perros.

En Islandia hay un número limitado de apellidos debido a que todas las familias están emparentadas. La consecuencia es que es el país del mundo con más casos de cáncer por número de habitantes. Al parecido ocurrió en España en las Islas Cíes, que estuvieron aisladas durante mucho tiempo y, como consecuencia, había gran cantidad de enanos y retrasados mentales. Y es que la endogamia es un problema muy grave.

La riqueza genética, por el contrario, es garantía de salud. Por eso la clonación no deja de ser un paso atrás en ese sentido. En este país, tenemos la suerte de contar con una buena mezcla racial. Yo, por ejemplo, de joven pasaba fácilmente por alemana, mientras mi marido con barba en Marruecos sería uno más. Hoy en día, con la llegada de los inmigrantes, tenemos sangre nueva y me da gusto ver por la calle la cantidad de parejas mixtas que ya se han formado.

La diversidad cultural, no sólo enriquece a un país, sino que es la mejor manera de prevenir enfermedades congénitas. El ideal para la humanidad sería que todos fuéramos mestizos, sin que eso signifique renunciar a tus señas de identidad nacional. Así la propia naturaleza nos demuestra que lo más sano es abrirse al mundo, mientras encerrarse en sí mismo sólo lleva a la intolerancia y la propia degradación física de la especie humana, o de cualquier otra.

Redención

Respecto a los comentarios anteriores os puedo asegurar que mis hijos dominan las nuevas tecnologías porque tienen clase en el colegio, y las utilizan para estudiar. Aparte de que en casa tenemos ventaja en ese tema. Sobre considerar a la iglesia católica una secta, es una opinión, pero en la iglesia hay absoluta libertad para entrar y salir cuando uno desee y esa es la gran diferencia con cualquier secta. De hecho, yo salí y regresé hace poco. Redención se refiere a esa posibilidad de volver a empezar en cualquier momento. Tengo un texto precioso de Juan Manuel de Prada que refleja lo que siento, porque ha pasado por el mismo proceso que yo.

"A muchos nos ocurre como a Nicodemo (personaje de la Biblia). No creíamos en la posibilidad de volver a nacer, pensábamos que los errores del pasado eran lápidas de granito que nos echábamos sobre la espalda, fardos gravosos que nunca dejaban de aplastarrnos; y, en consecuencia, creíamos que todo intento de renovación resultaría vano, porque aquellos errores del pasado continuarían arrojando su sombra sobre nuestra vida presente, impidiéndola cobrar vuelo. Hubo una época en nuestra vida, incluso, en que tales ideas sombrías a punto estuvieron de apresarnos en su gangrena, convirtiendo nuestra existencia en una cárcel lóbrega, siempre atenazada por los grilletes del pasado. Y, mientras tales grilletes nos atenazaban, los negros pajarracos de la angustia empezaron a sobrevolarnos, disputándose nuestros despojos. Pero un día descubrimos que hay una vida nueva aguardándonos a la vuelta de la esquina y nos aferramos a ella, como el Nicodemo de Miguel Ángel se aferra al Crucificado, y sentimos que en cada momento podemos ser salvados, que nada está fatalmente escrito, que las lápidas de granitos y los fardos que nos aplastaban pueden convertirse hoy mismo en leve polvo, que los pajarracos de la angusia ya huyen despavoridos, que somos de repente hombres nuevos, hombres con la alegría recien estrenada que quieren volver a nacer".

Sobre el mismo tema de la redención, hay también una canción de Jose Luis Perales, que me encanta:

ME HAN CONTADO QUE EXISTE UN PARAÍSO
A DONDE VA LA GENTE
NO IMPORTA LO MALVADO QUE HAYAS SIDO
SI UN DÍA TE ARREPIENTES

OLVIDÉ PREGUNTAR SI HABÍA UN SITIO
PARA LOS FUMADORES
LO QUE PARECE CIERTO ES QUE NO VAN
LOS ESPECULADORES

NI LOS BANQUEROS
NI DICTADORES
NI LOS QUE MIENTEN DESDE SU TRIBUNA
NI LOS ESTAFADORES
QUE SU CAMELLO ES DEMASIADO GRANDE
Y EL OJO DE SU AGUJA
TAN PEQUEÑO
QUE NO HAY SOBERBIOS
NI TERRORISTAS
NI TRATANTES DE BLANCAS NI DE NEGROS
QUE NO HAY VIOLADORES
TRAFICANTES DE NIÑOS NI DE SUEÑOS
NI LOBOS DISFRAZADOS
DE CORDEROS

QUE A MEDIDA QUE CRECE SU FORTUNA
EL CAMINO A ESE CIELO ES MÁS ESTRECHO

QUE A MEDIDA QUE CRECE SU FORTUNA
EL CAMINO A ESE CIELO ES MAS ESTRECHO

ME HAN CONTADO QUE EXISTE UN PARAISO

Peligros de Internet

Cuando escribo sobre cualquier tema, me informo primero, pero la verdad es que generalmente tengo experiencia de primera mano. Lo que pasa es que no doy ejemplos porque no es cuestión de andar sacando los trapos sucios de todos mis conocidos. Pasa lo mismo con el ordenador. Dicen los "expertos" que los niños no deberían estar más de una hora al día en Internet. Yo creo que no tienen por qué estar en absoluto en la red, a no ser que tengan que hacer un trabajo para el colegio. Mis hijos tenían messenger y ya no lo tienen, y no os voy a contar la razón, pero es bastante seria.

Incluso para un adulto internet tiene sus peligros, más todavía para un adolescente. Desde las webs que promocionan la anorexia, a la gente que se hace pasar por quien no es, y las cosas inapropiadas a su edad. Pero lo más peligroso consiste en la relación humana. Si el niño quiere hablar con sus amigos, para eso está el teléfono o mejor aún en persona, pero el fin de semana. Entre semana no puede pasarse el tiempo en su cuarto charlando sobre nada en particular, aunque sólo sea porque no se relaciona con la familia y descuida los estudios.

De esa pequeña diferencia de tener o no tener ordenador vienen luego multitud de problemas. Para cualquiera que sepa un poco de psicología, no hay cosa más fácil que manipular a otra persona diciéndole exactamente lo que quiere oir. De esta manera se le puede introducir incluso en terrenos delictivos. Pensaréis que exagero, pero no es así. Incluso conozco bastantes adultos que se han embarcado en una relación casi sin darse cuenta, para luego descubrir que no tenían nada en común, porque por escrito no se llega a conocer bien a las personas.

Hace tiempo ya escribí sobre esto y algunos me dijeron que habían conocido a sus parejas por internet. La cuestión es que para conseguir algo así es imprescindible que ambos sean completamente sinceros, y no lleven segundas intenciones, lo cual es bastante complicado. Así que, aunque parezca absurdo porque yo utilizo el ordenador todos los días, estoy absolutamente en contra de que los chicos lo usen para el ocio. Antes sobrevivíamos sin movil ni internet. Ahora ya soy la primera en reconocer que es adictivo y muchas veces paso aquí más tiempo del necesario.

Famosos y sectas

Famosos y sectas

El otro día le decía a mi hija que, si hay algo casi peor que ser drogadicto, sin duda es meterse en una secta. Hoy en día la gente que está saturada de placeres y bienes materiales, anda a la búsqueda de la felicidad por diferentes caminos. Siendo así, son presa fácil para los mayores manipuladores mentales que existen: las sectas. Las hay para todos los gustos, de extraterrestres, espiritistas o incluso cristianas. Pero todas tienen en común sus intereses económicos y su proselitismo.

Empiezan por alabar al sujeto y convencerle de que es mejor que el resto. Luego le aseguran que todos le envidian y, por tanto, quieren perjudicarle. Sin embargo, su lider le quiere sinceramente. Poco a poco, le alejan de sus seres queridos para que no puedan abrirle los ojos. Se adueñan de su dinero, y finalmente de su persona, diciéndole qué tiene que hacer en cada momento del día, cómo vestirse, cómo vivir y cómo pensar. Es tentador creer que alguien pueda tener todas las respuestas para tus problemas. Pasar por la vida sin tener que pensar por sí mismo ni tomar decisiones. Saber sin lugar a dudas quién tiene la razón en cada momento. Es agradable dejarse llevar por el grupo como una hormiga, pero eso no es vida para una persona. Me preocupa mucho el tema de las sectas, porque algunos que rechazan las iglesias oficiales, donde existe libertad para participar o no según tu elección, sin embargo, son presa fácil para este tipo de organizaciones. Y ya puestos a elegir, recomiendo mejor ser agnóstico que convertirse en un títere de un iluminado.

Esos grandiosos negocios religiosos se han hecho populares gracias a gente como Madonna o Tom Cruise y, ya es el mundo bastante complicado, para encima añadirle más gente obnuvilada, cegada por sus ideas y faltos de escrúpulos para aplicarlas. Así que, como madre, estoy muy atenta también para avisarles a mis hijos de que no existen recetas mágicas en la vida. Trabajar, ocuparte de los tuyos y ser positivo es lo único que realmente funciona. O según mis creencias: "amar al prójimo como a ti mismo".

Drogadicción

Como ya he dicho alguna vez, no pensar en los problemas no hace que éstos desaparezcan. A veces el dolor es tan fuerte que sería muy tentador poder hacer como Blancanieves: con un hechizo dormir durante diez años y que, al despertar, no haya pasado el tiempo y todos sigan iguales. El alcohol y las drogas hacen ese papel. No pensar durante unas horas o una noche puede ser muy agradable. Pero, al día siguiente los problemas siguen ahí, y uno más de salud añadido.

Porque las drogas son productos tóxicos que el organismo no puede asimilar, auténticos venenos. Cuando las brujas, por ejemplo, tomaban belladona para imaginar que volaban, estaban drogándose. En la edad media había un problema de drogadicción generalizado. Es curioso que no hubiera escrito sobre este tema antes. Ya sé que algunos de vosotros fumáis porros. El problema es saber exactamente la cantidad de tóxicos que puede soportar una persona en un momento determinado. Lo que a uno no le hace efecto a otro puede matarlo. Por eso la mejor solución, sin duda, consiste en privarse de ese tipo de placeres.

Muchos empiezan solamente para no quedar mal con los amigos. Todos piensan que controlan y que no les hace daño. Todos creen que pueden dejarlo en cualquier momento. Pero cuando la vida te pone pruebas y tienes dos opciones (soportarlo mejor o peor, o anestesiarte por un rato o para siempre), resulta que es demasiado fácil elegir lo cómodo, lo fácil, lo que parece que te soluciona la vida, cuando realmente te la está complicando, a veces sin remedio.

Vecinos

Vecinos

Suena el telefonillo, cuando tengo la sartén en el fuego...

¿Puede bajar x a la calle? No.

¿Por qué?

Opción A - porque no

Opción B - no es asunto tuyo

Opción C - y a tí qué te importa

Opción D - está en el vater

Opción E - está ocupada                     (elegir opción E)

Suena el telefonillo y yo con los guantes de fregar puestos...

¿Está x? No, ha salido

¿A dónde ha ido?

Opción A - No lo sé

Opción B - Aunque lo supiera, no te lo diría

Opción C - y a tí qué te importa

Opción D - No es asunto tuyo

Opción E - Se ha ido a la luna              (Elegir opción A)

Suena el telefonillo a las 10 de la noche...

X!!! No soy x, soy su madre

X!!! Que no soy x, que soy su madre!!!

¿Puede bajar a la calle?

¿A dónde ha ido?

(continuar secuencias anteriores)

Suerte que no tengo altavoces en el cerebro...

Afrodita. Ahora no te puedo comentar porque no soy blogger. Tienes que cambiar las opciones en el blog. Un beso.

Cómo estropear una bicicleta

Nos sentamos en un banco a pasar el rato junto a un parque. Cerca había una señora con un hijo de unos 14 años. Tenían una bicicleta de marchas e intentaban, según parece, cambiar el bombín. El chico tenía cierta idea, la madre no. Sin embargo, se pasaron media hora peleando con el manillar, especialmente ella, que estaba empeñada en conseguirlo como fuera. Así que, al final, no sé si la bicicleta acabaría en el contenedor de basura. Estaba la mujer convencida de que el vehículo venía defectuoso, porque no podía ser que el mecanismo estuviera tan duro. No parecía saber que, para arreglarla se utilizan unas llaves especiales y además lo hacen mecánicos en talleres. También hay quien se apaña sólo, pero es necesaria maña, fuerza y conocimientos del tema.

Eso me recuerda a una chica fontanero que vino a arreglar una avería a casa de mis padres con su título recién obtenido. Pero, llegado el momento, no podía girar la llave del agua porque estaba atascada, así que le tuvo que pedir ayuda a mi padre. Naturalmente, la solución no puede ser en ningún caso aflojar los engranajes, dejar las llaves medio sueltas y separar las juntas, porque así sólo se consigue estropearlo todo.

Dicen algunos que las mujeres tienen que estar representadas en todas las profesiones, pero no tienen en cuenta si esa clase de trabajos les convienen o simplemente les interesan. El trabajo manual es duro incluso para un hombre. Pero ahora algunas señoras de mi edad se creen en la obligación, no sólo de ser buenas trabajadoras y amas de casa, sino de dominar la mecánica, la fontanería, la electricidad e incluso el bricolaje. No dudo de que puedan hacerlo si se empeñan, pero la pregunta es si merece la pena, habiendo otras personas con mejores condiciones físicas para ese trabajo.

Enrique Iglesias

Enrique Iglesias

Este cantante es un ejemplo del dicho: calumnia que algo queda. Desde que salió esa grabación donde presuntamente cantaba tan mal, aquí en España no lo tomamos muy en serio. Pero yo, la verdad, dudo mucho que hubiera llegado tan lejos desafinando. Por otra parte, le persigue la fama de pijo e “hijo de papá”, lo que sin duda será cierto pero no quita para que tenga talento y haya salido adelante también por sus propios mérito. La prueba es que su hermano no tuvo tanto éxito.
Yo siempre he estado entre dos mundos: demasiado pija para la gente normal, demasiado normal para los pijos, y por ese motivo me han descartado a veces unos y otros sin tener ocasión de darme a conocer. Por eso me cae bien este chico, pero sobretodo hay un album suyo que es uno de mis discos de cabecera, de los que siempre llevo en el coche. Se llama “seven” y tiene canciones muy especiales.
Hay una que me encanta y se llama “suéltame las riendas”. Me recuerda cuando conocí a mi marido y descubrí que era la persona más responsable que me he encontrado nunca, junto con mi padre. A su lado yo parecía una revolucionaria. Pero el tiempo fue cambiando los papeles, como diría Police “then you find your servant is your master”. Así que lo que quiero decir en este post es que no rechacéis a nadie por circunstancias de su vida que no ha elegido.

" Vaya forma de jugar;
tentación a media luz.
Y que suerte más brutal,
cuando ahora pides tú
Suéltame las riendas, no sé;
quítame la respiración.
Tuérceme la vida al revés,
hazme una locura, por Dios.
Que a lo loco todo es mejor,
y no pares nunca no, no. "