Buen rollo

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Como sabéis, veo muchas series de televisión juveniles con mis hijos, y me he dado cuenta de una cosa: cuando empieza la serie, los guionistas buscan llamar la atención marcando unos personajes un poco histriónicos, egoístas y vulgares; pero, después, según va avanzando la historia, se afinan los perfiles y se vuelven más humanos, en el sentido positivo de la palabra.

Si en un principio dos hermanos se odiaban y se hacía jugarretas crueles, con el tiempo se aprecian e incluso se ayudan. Casi todas las historias acaban teniendo una moraleja de superación personal porque eso es lo que pide el público, incluso en los Estados Unidos. Esto me lleva a pensar que tal vez no somos tan malos como queremos creer. A todos nos gustan los finales felices, que el malo se arrepienta, que el bueno le perdone, que no existan el racismo y la intolerancia.

Curiosamente, si le dan a elegir, la gente también acaba prefiriendo las historias con un argumento inteligente y divertido, a aquellas con humor fácil y repetitivo. La prueba está en que las primeras suelen durar más que las segundas. Claro que siempre hay excepciones. En el fondo, y algunos también en la superficie, somos unos románticos y nos gusta que el chico y la chica se enamoren y sean felices para siempre. Pero, sin embargo, en la realidad, creemos que no es posible.

Tal vez no lo sea precisamente porque no creemos en ello. Tal vez la diferencia esté precisamente en creerlo posible y poner de nuestra parte para que suceda. Si damos por hecho que las cosas son como son y el mundo no tiene arreglo, tal vez sea la postura cómoda del que no quiere cambiar las cosas, por miedo, por pereza o cualquier otra razón.

Yo sigo creyendo que se puede mejorar el mundo. También sigo creyendo que el estado ideal de la persona es con pareja e hijos. Ya sé que no hay garantía de éxito, pero siempre será mejor que no haberlo intentado. Porque, como dice Sabina, "cuando el alma necesita un cuerpo que acariciar", es más fácil el camino si lo recorres en compañía y piensas que alguien continuará por tí cuando no estés. No perdamos el buen rollo, ni, sobretodo, la esperanza.

12/05/2008 10:33. Escrito por: sigoacontracorriente. #.

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