Complementos alimenticios

Tengo una duda terrible: ¿cómo nos apañábamos nosotros hace apenas diez años para ir al vater, si no teníamos yogures de fibra? Me acuerdo que los únicos yogures que tomaba yo eran los blancos de cristal y además me los daban cuando estaba mal de la tripa, precisamente para estreñir. Y pensaréis: ¿a qué viene esta guarrería?. Pues viene a la cantidad de anuncios que tenemos que soportar sobre gente que no puede ir al baño y sufre mucho y además se pone de mal humor. Lo peor es el anuncio del chico que le pasa una barrita a la empleada del mostrador, lo cual no deja de ser una grosería de cuidado.
Una cosa es que el ritmo de vida actual deje menos tiempo para relajarse y "hacer de vientre", y otra muy distinta, insinuar que las mujeres tenemos malas pulgas porque no tomamos suficiente fibra. No me explico cómo las feministas no se molestan con este tipo de anuncios. Porque además siempre son mujeres las protagonistas. Me imagino que debe haber algún tipo de control sobre la publicidad, porque lo triste del caso es que mucha gente se lo cree, y se van a gastar el dinero que no tienen en productos con fibra, pensando que, de no hacerlo, pueden acabar en el hospital con una obstrucción intestinal. Es como lo de asegurar que si no tomamos bífidus vamos a estar siempre enfermos.
Luego está el tema de agregarle ingredientes mágicos a la comida. Sobre eso me han contado un anuncio:
Una mujer a otra: Estás estupenda. ¿Cuál es tu secreto?
Estoy tomando un complejo proteínico, con ácidos grasos, vitaminas y minerales que es una maravilla.
¿Ah, sí?, ¿y cómo se llama?
Carne.
¿Y lo venden en farmacias?
No, lo venden en las carnicerías.
















