La Eutanasia
No diréis que no he sido buena últimamente, pero hoy os traigo otro asunto polémico. Con este tema, como con la caza, creo que hay una regla y muchas excepciones. La eutanasia ha existido siempre, aunque no por ese nombre. Cuando en un hospital el paciente depende de un respirador, el médico pregunta a la familia si quiere continuar con el tratamiento. Muchas veces deciden que no, pero esos casos no salen en los periódicos, quedan en la intimidad.
Mi suegro murió hace dieciocho años, después de seis meses de cáncer incurable. Cuando ya estaba muy mal, los médicos le solicitaron a mi suegra la autorización para sedarlo y se la dió. Murió a las pocas horas..., pero nosotros habíamos tenido tiempo de sobra para despedirnos de él. No es lo mismo cuando una persona entra en urgencias con un paciente consciente y sale con un cadáver sin haber podido decirle adios. Eso es inhumano. Naturalmente, para el personal sanitario, resulta más cómodo que los enfermos estén sedados.
En el caso de gente joven o de personas que están impedidas, pero no enfermas, la decisión es mucho más difícil. Por eso los jueces no suelen condenar a aquellos que ayudan a alguien a morir, cuando hay pruebas de que el interesado y su familia estaban de acuerdo. Las leyes están ahí para asegurar que nadie abuse de su posición para decidir sobre la vida y la muerte de otras personas. Pero las excepciones existen desde siempre, porque cada caso es diferente.
Yo pienso que la eutanasia debe seguir estando prohibida por la ley, y también el aborto. Cuando las circunstancias justifiquen otra cosa, tendrán que ser los médicos, los jueces, y todos los interesados los que tomen la decisión adecuada, pero con pleno conocimiento de causa. Por algo se dice que "el que hace la ley, hace la trampa", y es que la sabiduría popular nunca falla. He leído que los ancianos holandeses están emigrando a Alemania, por miedo de entrar en el hospital y no volver a salir, porque en Holanda ya están abusando de la ley.
















