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sigo a contracorriente

El último día

Después de llevar a mis hijas al colegio, volvía por una calle de dos carriles con mucho tráfico, conduciendo a cincuenta por hora. De repente, el coche que llevaba delante se paró en seco a dejar a una persona en la acera. Si frenaba, no me hubiera dado tiempo y habríamos chocado sin remedio, así que hice lo que me dictó el instinto: dar un volantazo y cambiar de carril, por donde venía un coche todoterreno.

No sé cómo conseguí pasar delante, fue cuestión de centímetros. No me dió tiempo ni a pitarle al otro coche, así que me imagino que ni siquiera se dió cuenta de que había estado a punto de provocar un accidente grave. Supongo que será una de esas personas que luego van presumiento de lo bien que conducen porque nunca les ha pasado nada, a ellos.

Llegué a mi destino, aparqué, y me quedé pensando en que podía haber sido mi último día en este mundo. Tal vez nunca supiérais qué fue de mí si un día desaparezco, a no ser que mi marido tuviera moral para daros explicaciones. Qué difícil es vivir la vida y qué fácil es perderla tontamente en un momento. Tan repentino, tan inesperado, tal vez sea la mejor muerte para la víctima, pero la peor para los que se quedan y no tienen tiempo para asimilarlo.

No me explico cómo la gente puede conducir con esa "tranquilidad", cómo pueden correr esos riesgos y hacernos correrlos a los demás. Yo, cada vez que subo al coche soy terriblemente consciente de que llevo un arma conmigo, algo útil y necesario, pero también peligroso. Poner el intermitente, ceder el paso, es sólo un momento, pero marca la diferencia entre un día normal de tu vida, y el día en que todo podía haber cambiado sin remedio. No lo olvidéis nunca.

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10 comentarios

Patri -

Mira, ya encontré la entrada. o_- Está claro que tuviste suerte, y buenos reflejos, y además por lo que veo, tú sí que agradeces el seguir viva. A mí personalmente me encanta vivir, y espero que lo hagamos las dos por mucho tiempo.

Besotessssssssssss

Zafferano -

Y menos mal que no estaban las niñas dentro! Sí, yo también pienso con frecuencia lo fácil que es tener un accidente.

Un besote!

Pikifiore -

Hace cosa de un par de meses tuve un enorme susto al volante,mientras bajaba un puerto de montaña por mi carril,un hijoputa temerario subia en dirección contraria por el mismo carril,luego me enteré que es frecuente en esa zona,lo hacen a modo de apuesta,pero a mí me dieron el susto de mi vida.Hay muchos que se creen que llevan entre las manos un juguete.Y cada dia me sorprendo mas de la cantidad de gente que ignora los intermitentes y los lleva de adorno.Me dan escalofrios.En fin,me alegro de que no te pasara nada

Manuel -

Y es que, muchas veces, el conducir se convierte en una auténtica acción de supervivencia, pues el tráfico está cada vez más complicado.
Creo que, a pesar de que dicen que ha mejorado la estadística de accidentes, cada vez se conduce peor, viendo que hay gente que cree ir sola por la calle, y que rara vez mira el retrovisor.

Paciencia y suerte...

Un beso desde Valencia, celebrando que no te pasara nada.

Maktub -

VAya... me alegro de que no te haya pasado nada. La gente realmente está loca, telita...

Un beso :)
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Alba -

Tienes toda la razón yo siempre digo que no voy sola en la carretera, que hay muchas personas más, que todos dependemos de todos.

A mi a veces también me horroriza pensar que hoy puede ser el ultimo día...

Un besote

Elenilla -

Tienes toda la razón, Susana. Ha habido veces que la gente deja de escribir en los blogs y me pregunto si les habrá pasado algo. Hace poco murió una chica de uno de los blogs que leía, se acostó y no se volvió a despertar. Nunca sabes cuando va a ser tu último post.

La vida es muy corta, hay que vivirla a tope!

Besos y gracias por las felicitaciones en mi blog.

Sega -

Que alegria leer que todo quedó en un susto, porque si hubiese pasado algo, mi post de hace unos días me hubiese dado pánico.

Besos.

acoolgirl -

Cuando me saqué el carnet de conducir tenía un miedo constante que me provocaba ir súper tensa y más de un dolor de espalda. Luego me relajé y ahora conduzco mejor que nunca...

Yo también pasé por algo así, pero afortunadamente no había nadie en el otro carril.

Besotesss

La chica de ayer -

Qué fácil es morir y qué difícil vivir a veces!!! Yo siempre digo que nunca debes creer que tú llevas el coche: EL COCHE SIEMPRE TE LLEVA A TI. Por muy buen conductor que seas y mucha experiencia que tengas, las máquinas tienen fallos o reacciones imprevisibles. Toda prudencia es poca...
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