Cómo estropear una bicicleta
Nos sentamos en un banco a pasar el rato junto a un parque. Cerca había una señora con un hijo de unos 14 años. Tenían una bicicleta de marchas e intentaban, según parece, cambiar el bombín. El chico tenía cierta idea, la madre no. Sin embargo, se pasaron media hora peleando con el manillar, especialmente ella, que estaba empeñada en conseguirlo como fuera. Así que, al final, no sé si la bicicleta acabaría en el contenedor de basura. Estaba la mujer convencida de que el vehículo venía defectuoso, porque no podía ser que el mecanismo estuviera tan duro. No parecía saber que, para arreglarla se utilizan unas llaves especiales y además lo hacen mecánicos en talleres. También hay quien se apaña sólo, pero es necesaria maña, fuerza y conocimientos del tema.
Eso me recuerda a una chica fontanero que vino a arreglar una avería a casa de mis padres con su título recién obtenido. Pero, llegado el momento, no podía girar la llave del agua porque estaba atascada, así que le tuvo que pedir ayuda a mi padre. Naturalmente, la solución no puede ser en ningún caso aflojar los engranajes, dejar las llaves medio sueltas y separar las juntas, porque así sólo se consigue estropearlo todo.
Dicen algunos que las mujeres tienen que estar representadas en todas las profesiones, pero no tienen en cuenta si esa clase de trabajos les convienen o simplemente les interesan. El trabajo manual es duro incluso para un hombre. Pero ahora algunas señoras de mi edad se creen en la obligación, no sólo de ser buenas trabajadoras y amas de casa, sino de dominar la mecánica, la fontanería, la electricidad e incluso el bricolaje. No dudo de que puedan hacerlo si se empeñan, pero la pregunta es si merece la pena, habiendo otras personas con mejores condiciones físicas para ese trabajo.
















