Religión universal

Sabéis que soy católica practicante ahora, pero no que estuve veinte años sin ir a misa. No necesito una iglesia para rezar, igual que podría hacerlo perfectamente en una mezquita o sinagoga. De hecho, creo que las tres religiones mayoritarias no son más que tres versiones de la misma historia, adaptadas a diferentes épocas y lugares. Las palabras Jehová o Mahoma, no significan sino Dios en diferentes idiomas.
El Papa Juan Pablo II también pensaba lo mismo, y estuvo haciendo mucho en favor del ecumenismo de las iglesias. La pena es que hay muchos siglos de historia de desencuentros para poder ahora volver a empezar. Nos hemos pasado los siglos guerreando unos contra otros, cuando la realidad es que los libros sagrados no tienen nada de malo, son las personas que los interpretan las que nos ponen unos contra otros. Los hombres, que somos capaces de tergiversar cualquier tema en favor de nuestros propios intereses.
Incluso el budismo o el hinduísmo no se contradicen en nada con las grandes religiones. Simplemente vienen a ser una vía mística para separar el cuerpo del alma, igual que han hecho los grandes ascetas tanto cristianos, como musulmanes o judíos. Es una filosofía que pretende mejorar a la persona y ponerla en contacto con el absoluto, la divinidad o como se quiera llamar. Lo que más me atrae de ella es la idea de la reencarnación. Me gustaría que fuera así, que tuviéramos varias oportunidades para mejorar nuestro espíritu.
Así que, cuando veo que la gente se aferra a sus creencias, no sé si sería mejor que no tuvieran ninguna en absoluto. Tener fe implica estar abierto al misterio, y por tanto a que las cosas no sean exactamente como tú esperas. Pero simplemente admitir que existe algo más que lo que vemos, ya es una razón poderosa para valorar lo que tenemos en común, antes que lo que nos diferencia a unos de otros.
Por otra parte, yo pienso que las circunstancias son todo y por tanto me parece una falta de respeto decirle a los otros cómo tienen que llevar su vida. Probablemente, nosotros en su lugar haríamos lo mismo. Creo que la diversidad cultural y religiosa es un valor importante y sólo se debe intervenir en casos graves. A mí me gusta la gente que va de frente defendiendo sus principios. Los que no me gustan son los que quieren quedar bien con todo el mundo, y al final no quedan bien con nadie, y de eso sabemos mucho en este país.
















