Apartamento de verano

Cuando voy a la playa, suelo pensar en lo absurdos que son los grandes edificios de apartamentos que cubren el litoral. Mientras muchos jóvenes no pueden comprarse un piso donde vivir, toda la costa española está llena de viviendas que se quedan vacías la mayor parte del año. Para construirlas, se han arrasados bosques y zonas naturales que ahora se considerarían reserva, pero entonces eran tierra de nadie. Comprendo que, para que exista turismo, son necesarios los alojamientos, pero alguien tendría que haber puesto unos límites razonables. Por ejemplo: número de personas por metro cuadrado de playa, número de vehículos que puede absorver la carretera (y la solución no es construir más carreteras).

La Galicia que yo conocí hace treinta años ya no existe. Entonces, las mujeres caminaban por los caminos con los cestos en la cabeza. Ahora, será más próspera, sin duda, pero ha perdido el encanto de las playas desiertas donde cogíamos cangrejos grandes entre las rocas. Esas playas que ahora rebosan de gente como el Mediterráneo. Incluso Benidorm, hasta hace no mucho tiempo, tenía todavía un tamaño razonable en proporción a la capacidad de sus playas. Tenía también kilómetros cuadrados de bosque mediterráneo, que atraían a los turistas europeos. Al eliminar esos bosques, no se dan cuenta de que han matado a la gallina de los huevos de oro.

El precio es importante a la hora de ir de vacaciones pero, pudiendo elegir, los turistas de más nivel económico abandonan los lugares masificados. Habría que ver los intereses que se esconden detrás de tanta especulación inmobiliaria y quiénes se han hecho ricos con negocios más o menos legales, pero inmorales. Torrevieja es otro ejemplo de crecimiento desmedido y, sin embargo, muy cerca, en Guardamar del Segura, han sabido conservar la tranquilidad de un pueblo, lo que demuestra que el progreso no tiene que estar reñido con el sentido común. En Asturias, sin embargo, ocurre un poco lo contrario: que el turismo, lejos de promoverse, más bien se ha ignorado hasta ahora. Así que el paso del tiempo apenas si se nota en algunos lugares ni para bien ni para mal.

Como el tema tiene ya poca solución, espero que al menos la crisis sirva para evitar que continúen invadiendo los litorales. Así se podrá decir que de algo malo sale algo bueno.

04/08/2008 11:10. Escrito por: sigoacontracorriente. #.

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